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La Guardia Civil reconstruye en la AP-9 el trágico accidente en el que fallecieron tres adolescentes

Reconstrucción del accidente de la AP-9. SANTY MOSTEIRO
Reconstrucción del accidente de la AP-9. SANTY MOSTEIRO

El resultado del informe podría demorarse varias semanas o incluso meses. El Equipo de Reconstrucción de la Guardia Civil trabajó toda la mañana de este martes en el tramo donde hace un mes se produjo la fatídica salida de vía en la que fallecieron tres adolescentes en Redondela

Trabajan como los CSI de las series de televisión. Son la élite en la investigación de los accidentes de tráfico, quienes mejor desgranan todos los factores que concurren en los mismos para determinar, con una elevadísima dosis de fiabilidad, cuáles fueron las circunstancias en que se produjeron. Un informe con una enorme relevancia, por cuanto señalan culpables y cuantifican su grado de responsabilidad.

Las dramáticas consecuencias del siniestro ocurrido en la AP-9 el pasado 29 de mayo, en el que fallecieron tres jóvenes de 17 años, han justificado que agentes del Departamento de Investigación y Reconstrucción de Accidentes de la Guardia Civil supervisasen, durante toda la mañana, la zona en la que, por causas que todavía no han trascendido, se salió de la vía el Peugeot 207 en el que viajaban los cinco adolescentes.

"Nosotros intervenimos cuando nos requiere algún subsector. El responsable de turno ve la dificultad que puede representar el siniestro y, si lo estima oportuno, cursa la petición a través de la Jefatura Provincial de Tráfico para que nos desplacemos. Siempre previa autorización judicial", explicó este martes Alfonso García, jefe de la unidad de especialistas.

A lo largo de toda la mañana, varios agentes desplazados desde Mérida tomaron los últimos 500 metros de la AP-9 que recorrió el Peugeot 207 en el que los cinco amigos se dirigían a Vigo para ver la final de la Europa League. Uno de los viales permaneció cortado al tráfico durante varias horas, lo que provocó importantes retenciones en la circulación hacia la ciudad olívica, especialmente a primeras horas del día.

La incidencia fue mucho mayor a partir de las 12.30 horas, cuando se cortó totalmente la autopista para que tres agentes se subiesen a un Peugeot similar al siniestrado y realizasen varias pasadas por la zona. Los vehículos procedentes de Pontevedra fueron desviados por la salida de Teis hacia la N-550, lo que volvió a provocar largas colas.

El teniente García explicó que "utilizamos un vehículo lo más parecido posible al implicado, porque el otro quedó siniestro total. Vamos a determinar el coeficiente de rozamiento, a través de un acelerómetro, para hacer una estimación de la velocidad que llevaba el vehículo ese día".

La jefa provincial de Tráfico, Paula Yubero, había explicado minutos antes que "debido a la gravedad del accidente, se ha considerado oportuno que un equipo de investigación y reconstrucción de la Guardia Civil pueda analizar cómo se produjo, las causas que lo produjeron y los factores que pudieron influir en él".

El portavoz del DIRAT agregó que "nuestro trabajo es examinar tanto el vehículo como la carretera en la que ha tenido lugar el accidente. Recopilamos documentación previa, bajo tutela judicial tenemos acceso a las autopsias y lesiones, efectuamos nuestras mediciones y, en función de todos esos parámetros, en su día emitiremos el informe pericial correspondiente en el que pondremos nuestros cálculos y la simulación de los programas informáticos que utilizamos para determinar cómo ha sucedido el accidente".

PLAZOS. Sin embargo, se apresuró a tranquilizar a quienes confían en una rápida conclusión. "Dentro de unas semanas, tal vez meses, se lo diremos a la autoridad judicial. No podemos desvelar ni anticipar ahora nada, cuando aún estamos realizando trabajo de campo, porque sería absolutamente temerario. Es una labor que lleva tiempo, porque hay que analizar documentación, realizar cálculos, hacer pruebas y ensayos...", advirtió.

Como ejemplo de la demora que suelen llevar estos informes, Alfonso García citó que "en uno bastante mediático que tuve yo hace dos años, comenzamos en junio y lo entregamos en noviembre".

El retraso se justifica porque los agentes deben compatibilizar su intervención como peritos con su labor docente en la Escuela de Mérida. "Además, a nuestras familias también les gusta vernos en verano... No sabría decir una fecha exacta, porque hay veces que nos ponemos y las cosas salen rápido, y otras en las que hasta que dejamos el accidente perfectamente cuadrado, no entregamos el informe", comentó.

Porque a pesar de los sofisticados equipos de medición que utilizan, del potente software que manejan para completar las reconstrucciones y de las ingentes cantidades de horas invertidas, llegar a una conclusión definitiva sobre un accidente no es tarea fácil. Las variables que intervienen en una simulación son múltiples. "Hace poco tuvimos un atropello, que suele entrañar mayor dificultad, pero tuvimos que efectuar 220 pasadas, porque nos costó muchísimo sacarlo. Depende muchísimo del accidente, porque cada uno es un mundo y todos presentan una problemática diferente", aclaró el portavoz del equipo.

A esta circunstancia se le suma la relevancia penal del peritaje. Las responsabilidades penales y civiles del accidente ocurrido el pasado 29 de mayo todavía están en el aire, y tanto los investigadores como las compañías de seguros están pendientes de lo que resuelva este equipo de expertos.

En el supuesto de que se concluya que el trágico siniestro fue fruto de fallo mecánico, totalmente ajeno al control humano, el desenlace tendría una vertiente. Sin embargo, si el informe final determina que fue consecuencia de una distracción o de una infracción del conductor, este podría enfrentarse (según las fuentes judiciales consultadas) a una imputación de tres delitos de homicidio imprudente además de cuantiosas indemnizaciones a las familias de las víctimas.

"Si tuviésemos una bola de cristal, no seríamos un equipo de reconstrucción"
El teniente Alfonso García. LANDÍNEl teniente Alfonso García incidió varias veces en la complejidad de la metodología empleada para llevar a cabo sus informes. "Si fuese tan sencillo como venir un rato al lugar y hacer plis plas, tendríamos una bola de cristal, no seríamos un departamento de reconstrucción de accidentes", subrayó.

En este sentido, destacó que se tienen en cuenta todos los elementos que intervienen en un siniestro. "En el vehículo revisamos neumáticos, sistema de dirección, sistema de frenos, elementos de seguridad activa y pasiva... En cuanto al factor humano, en este caso tenemos fallecidos, por lo que solicitamos al juez el acceso a la autopsias. También tenemos heridos, por lo que consultamos las lesiones sufridas. Y todas las circunstancias a las que tengamos acceso del conductor y sus ocupantes", subrayó.

Un tercer frente de sus indagaciones se centra en la vía, que fue el trabajo de campo realizado este martes: "Vemos las huellas que hay, nos basamos en las fotografías que tomaron en su día los compañeros del Equipo de Atestados de O Porriño, coordinamos actuaciones con ellos, nos venimos al lugar de los hechos, utilizamos tecnología más avanzada que la de ellos (porque también disponemos de mucho más tiempo) y luego procesamos esa información. Todo lo que se le ocurra y lo que no, también lo analizamos", puntualizó el responsable del Departamento de Investigación de Accidentes.

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