"Los trabajadores de Povisa no somos moneda de cambio de quienes mercadean con la salud"

El comité de empresa del hospital vigués denuncia la falta de transparencia en la venta de Ribera Salud a un grupo francés  ► La Xunta asegura que tiene el compromiso del grupo Ribera de mantener la "excelencia" asistencial en sus centros
Fachada del hospital Povisa, hasta ahora en manos del grupo valenciano Ribera. GSV
photo_camera Fachada del hospital Povisa, hasta ahora en manos del grupo valenciano Ribera. GSV

La representación legal de los trabajadores/as del hospital vigués Povisa compareció este miércoles en rueda de prensa para dejar muy claro que no va a permitir que el plantel sea "moneda de cambio" de ninguna compañía que "mercadea con la salud", al tiempo que denunció la falta de transparencia que rodea el proceso de venta de Ribera Salud, propietaria de Povisa y de los hospitales Polusa (Lugo) y Juan Cardona (Ferrol), al grupo francés Vivalto Santé y reclamó la intervención de la Consellaría de Sanidad.

La presidenta del comité de empresa de Povisa, Chus Neira, de la CIG, trasladó la "preocupación, el malestar y la indignación" de los empleados/as de Povisa, que conocieron a través de los medios de comunicación a venta del grupo propietario del hospital vigués. "Volvió a ocurrir lo mismo que cuando la familia Silveira le vendió el hospital a Ribera Salud; después de la compra les pedimos que nos informaran de futuros cambios, que hablaran con nosotros, pero actuaron igual, con falta de transparencia y sin dar explicaciones".

En este sentido, se pregunta por qué no informaron de nada "si es cierto lo que dicen de que no va a haber cambios en la gestión del hospital; lo normal habría sido poner en conocimiento del comité de empresa y de los trabajadores/as para evitar esta situación de incertidumbre y de malestar generalizado, toda vez que estamos hablando de un hospital y de personal que atiende a enfermos".

La Consellería de Sanidad "tiene mucho que decir"

Por eso aseguró que la Consellería de Sanidad "tiene mucho que decir", al tratarse además de un centro que tiene un convenio con el Sergas. "Pero que tienen muy claro que no vamos a permitir que sigan recortando nuestros derechos laborales, cuando los trabajadores/as de Povisa llevamos años tirando del carro en condiciones laborales muy precarias, con sobrecarga de trabajo, doblando turnos a diario y muchos/as con la jornada reducida".

La responsable sindical mostró su indignación por el hecho de que ahora estos empleados/as "vamos a ser ahora moneda de cambio de empresas que lo único que hacen es lucrarse la base de precarizar y de mercadear con la salud; basta ya, ya está bien, no lo vamos a permitir". En consecuencia, anunció que la Xunta los va a tener enfrente. "Hasta aquí llegamos, vamos a ir la por todos para defender los derechos de las personas usuarias y nuestros derechos laborales".

Precisamente para abordar la situación generada con el anuncio de la venta el comité mantendrá mañana reunión con el BNG y con el PSOE, y tiene una reunión solicitada también con la Consellería de Sanidad. "De la dirección del hospital no esperamos nada, aunque hoy tenemos un encuentro que en principio era para seguir negociando el convenio colectivo".

La Xunta asegura tener el compromiso del grupo Ribera 

El grupo mantendrá la vocación de "excelencia" asistencial

El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, se ha reunido en la tarde de este miércoles con la consejera delegada del grupo sanitario Ribera, Elisa Tarazona, y con el director ejecutivo para Europa, Alberto de Rosa, quienes le han trasladado el compromiso de que mantendrán la vocación de "excelencia" asistencial en sus centros tras la compra de acciones de la matriz de la compañía --la multinacional Centene-- por parte del grupo sanitario francés Vivalto Santé. 

En un comunicado, la Xunta insiste en que el cambio accionarial no afectará, "en ningún caso", al contrato que el Sergas tiene con los hospitales Povisa, Polusa  y Juan Cardona. 

Elisa Tarazona y Alberto de Rosa aseveran que la compra accionarial "en nada afecta a la gestión de los centros sanitarios, y los servicios y los cuadros de personal se mantendrán como hasta ahora", recoge el Gobierno gallego en el comunicado.  Al respecto, la Xunta incide en que los contratos deben mantenerse al 100%, mientras ambas partes han acordado mantener abierta la interlocución. 

El propio grupo Ribera emitió el pasado martes un comunicado en el que señalaba que la propiedad y gestión de sus tres hospitales gallegos, así como de las policlínicas asociadas a estos proyectos, "se mantiene sin cambios". 

"El cambio en el accionariado hecho público este lunes se produce a nivel del holding europeo de Centene, Primero Salud S.A., y en nada afecta a la gestión de los centros sanitarios ni a otras sociedades o divisiones del grupo en ningún sentido", apuntaba Ribera, que señala que "servicios, plantillas, organización y gestión diaria del trabajo, y por supuesto, la atención sanitaria a los ciudadanos, se mantienen como hasta ahora".