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La última puntada

LO HA DICHO varias veces. de hecho, una llegó a cumplirlo por un tiempo pero, esta vez, parece que es definitivo que Daniel Day Lewis deja el cine para dedicarse a lo que más le gusta: disfrutar de la vida alejado de los focos. Siempre se ha exhibido lo justo. Solo la promoción de una película le hacía salir de la madriguera. Al terminarla regresaba a su anonimato y se dedicaba a cultivar el misterio hasta la siguiente promoción.

Collage de varias escenas de películas protagonizadas por Daniel Day LewisHe tenido la fortuna de poderle someter a mis preguntas en tres ocasiones. Y eso que nunca se ha caracterizado tampoco por conceder muchas entrevistas, porque los periodistas le gustamos lo justo, incluso "poco o nada". Sin embargo, guardo un enorme recuerdo de cada uno de esos encuentros, porque siempre tenía la privilegiada sensación de encontrarme delante de uno de los mejores actores vivos, para muchos el mejor, del cine actual.

Siempre ha tenido fama de distante, incluso de áspero pero, cuando le tienes delante, tiene una sonrisa cálida e irónica capaz de derretir "un témpano de hielo". Sus ojos hambrientos intimidan al más puro estilo "Hanníbal Leckter" pero, si le tocas "la tecla apropiada", descubres a un hombre tranquilo, tímido y vulnerable. Varias son las leyendas que circulan sobre su especial carácter. Una de ellas nos recuerda que rompió su relación sentimental con la actriz francesa Isabelle Adjani por fax, algo que creo que nadie se ha atrevido a preguntarle porque le incomoda tanto hablar de su vida privada como hacerlo con la prensa.

Nunca me he atrevido a preguntarle por ese particular, ni creo que nadie se arriesgase a hacerlo a cambio de una mala contestación, en el mejor de los casos, o dejar por zanjada la entrevista, en el peor. Su máxima es no valorar lo que consigues, sino que estés a gusto con lo que haces. "Yo tengo la sensación del deber bien cumplido y esa es la brújula que me guía en la vida", me dijo un día. "No aspiro a rodar cuatro películas al año, sino a elegir aquellos proyectos que me seduzcan de verdad. cuando termino una película siempre digo que no sé si seguiré en el cine, porque puedo pasarme tranquilamente dos años sin rodar y no echar de menos este mundo".

Y lo dejó muy claro cuando se fue a vivir un año a Florencia a aprender a remendar zapatos. Muchos creyeron que lo hacía para "meterse" en la piel de algún nuevo personaje, pero no fue así. "Me fui allí con mi familia porque no me interesaba nada de lo que me ofrecían. Antes de interpretar algo que no me llene, me voy a mi casa de campo en Irlanda con mi familia. Allí soy feliz, no necesito nada más".

Y tengo la sensación que allí se va a perder a partir de ahora. Este aviso de retirada parece que es el definitivo. Scorsese es el único que sería capaz de sacarle de su cueva. Si no lo hace, por desgracia para quienes le admiramos sin reparos, Day Lewis habrá dado "la última puntada" en su exitosa y laureada carrera.

La última puntada
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