Xavier Castro
Xavier Castro
Terraza del café Lion D'Or. DP

"¡Las ocho horitas de café que se necesitan para vivir!"

LAS MUJERES pertenecientes a familias de posición relativamente acomodada podían frecuentar los cafés, pero siempre acompañadas por un varón: sus padres o maridos. También podían acudir en compañía de algún novio, pretendiente o amigo, pero nunca, en cambio, solas o con amigas. Tuvieron que transcurrir muchas décadas para que pudiese ir a los cafés una mujer acompañada por...

Las berlinesas podían, las españolas no

La entrada de las mujeres en los antiguos cafés históricos no fue una cosa fácil, de coser y cantar. Un regidor municipal madrileño manifestaba en un documento oficial, dado a conocer en 1814, que en los cafés españoles se acostumbraba a prohibir la entrada a las mujeres. Hasta 1825, en Madrid, las mujeres no podían acudir a los cafés ni siquiera acompañadas por sus...
Eugenio Portada

Intrusas

Los varones de mentalidad atávica simplemente no concebían que las mujeres quisieran sacar los pies del plato: el que les correspondía, en sus hogares y poco más
Montserrat Roig. AJUNTAMENT.BARCELONA.CAT

Las estupendas piernas de Montserrat Roig

EL MACHISMO reinante en España en las filas de los señoros literatos y gentes de la cultura y el arte resultaba proverbial. Carlos Casares, que no cojeaba de tal pie, contaba una anécdota que había vivido con la prestigiosa escritora catalana Montserrat Roig (muy crítica, por cierto, con el machismo de los hombres de izquierdas con quienes compartió militancia...
Un camarero atendiendo a un cliente en el mítico Café Carabela. DP

Yo siempre fui camarero

Existía también una élite de la profesión en la cúspide, compuesta por empleados que manejaban con destreza la bandeja, "sabían estar", vestían con elegancia un uniforme y trataban con gente distinguida

La reina no debería fumar

En la época de los cafés históricos, como el Moderno, de Pontevedra, no era rara la estampa del parroquiano en el café jugueteando con un palillo en un extremo de la boca, o bien con la colilla del cigarrillo apagado en los labios (y, algunas veces, con otro de repuesto anclado en la oreja). Se veía esto con mayor frecuencia en los cafetines y tabernas de las barriadas...
María Zambrano. DP

María Zambrano y las modernas 'sinsombrero'

Los hombres "de verdad", recios y viriles, tenían que fumar tabaco negro, cuanto más fuerte mejor. Esta pauta de consumo en España no difiere de la que aparece consignada para la realidad francesa: lo más marcadamente masculino era fumar cigarrillos fuertes, mejor sin filtro y, preferentemente, liados a mano. Ahora bien, en ambientes aristocráticos, o simplemente refinados...
Joaquín Sorolla pintando. EFE

Julio Camba, Sorolla y el tabaco

Quien disfrutó mucho de la general afición varonil a los puros fue el pintor Sorolla. Pintaba cajas para puros, para obtener dinero no controlado por su mujer con el que pagar favores de otras mujeres

El cerillero del Café Gijón

EL TABACO ha sido siempre un monopolio. Solo se podía adquirir en los estancos, que eran una concesión que se solía hacer a las viudas, sobre todo de militares, o a las mujeres que formaban parte de una clientela caciquil. Pero siempre ha habido personas que lo vendían de tapadillo en algún puestecillo callejero o quiosco de portal. En muchos cafés -en particular en los de...
Rubén Darío. DP

Rubén Darío, humo y ensueño

La mayoría recordamos como hace todavía poco tiempo –antes de la promulgación de la ley antitabaco de Zapatero–, los cafés, las discotecas, las casas, todo estaba lleno de humo. Desde que el hábito de fumar se introdujo, en la época del Barroco, fue ganando adeptos, convirtiéndose ya en el siglo diecinueve en una costumbre social masculina muy extendida. Una práctica,...

Beethoven en el café

El auge de la sociedad de consumo, en la década de 1960, hizo posible que muchos particulares pudieran disponer de tocadiscos en sus hogares, para hacer sonar los modernos singles y longplays (que llamábamos: elepés) de vinilo, todo ello a precios mucho más asequibles que los antiguos gramófonos y discos de piedra, que eran auténticos artículos de lujo. Antes de eso, la...
Aurora Purificación Mañanós, conocida como La Goya. DP

Cupletistas de amores ligeros

Despuntaron unas celebradas y aplaudidas cantantes, coristas y vicetiples capaces de tornar en febril y calenturienta la imaginación de los más mojigatos varones: La Goya, La Fornarina, La Chelito, La Argentinita, La Parisina, etc
‘Un café cantante’, óleo de José Alarcón Suárez. FUENTE: JOSE BLAS VEGA - CAFES CANTANTES DE MADRID (1846-1936); GUILLERMO BLAZQUEZ EDITOR

El café musical y las vedetes

En el concepto de café cantante entran a formar parte cosas muy distintas: el flamenco y otros géneros líricos y musicales, como canciones, coplas, cuplés, fragmentos de zarzuelas y operetas. También englobaba los conciertos, ya fueran de piano o protagonizados por pequeñas agrupaciones u orquestinas. Desde luego, había locales especializados en un determinado género, la...

El café cantante y el cura

Había cantantes y actrices, o más bien vicetiples -esto era inevitable-, que enseñaban piernas y anatomía, pero cada vez más se las podía encontrar como camareras, cuyo obligado atuendo solía atenerse a la ropa ligera
Picasso en un momento de su juventud. DP

La bohemia y su caro look

El cabaret comporta una novedad conceptual en el marco de los espacios de ocio vigentes en la centuria decimonónica. Consistió en una nueva forma de entretenimiento de pago, aparecida en la década de 1880, que rápidamente se apoderó de Europa. Según H. B. Segal , el cabaret comenzó como una agrupación informal de artistas que sintieron la necesidad de reunirse,...
El café del Hotel Miño. OURENSENOTEMPO.BLOGSPOT.COM

Tertulias ourensanas

EL CAFÉ, como también el restaurante, son instituciones burguesas surgidas en el siglo XIX. Para Georges Steiner, el mapa de los cafés define la geografía de lo que entendemos por Europa, de Pessoa a Sartre, de Gómez de la Serna a Vicente Risco. El café era un ámbito de convivencia amable (con música incluida), de intercambio de información y también de creación, más que de...
El Moulin de la Galette

Los artistas catalanes en el Moulin de la Galette

Uno de los puntales del mundillo y la tertulia de la taberna Els Quatre Gats fue Miquel Utrillo, un artista proteico –modernista primero, noucentista más tarde–, excursionista y viajero infatigable, escritor casi más que pintor, y bohemio en su juventud, aunque inclinado a la soledad y a la melancolía. Perteneció a una familia acomodada, vinculada a la ingeniería y al...
Café de Lorenzini. DP

¿Qué hay de lo mío?

Creo que vale la pena evocar aquí la obra de Mesonero Romanos, en lo que concierne al relato de la época de que fue testigo, en particular la acontecida tras el Sexenio Absolutista (1814-1820), una de las fases del reinado del infausto y canallesco borbón Fernando VII. Este monarca alcanzó quizá las cotas más elevadas de cretinismo entre los miembros de su dinastía, y mira...

Los de 'la cáscara amarga': Larra y el café

En la España del siglo XIX, había de todo: cafés buenos y agradables, y también sombríos y penosos. Resulta difícil establecer qué clase predominaría más, pero un prudente pesimismo sobre la condición humana y la conocida tendencia chapucera del personal de nuestro amado país, me inclinan a pensar que buenos, lo que se dice excelentes, habría pocos. El café no nace por...
Café La Fontana de Oro, en Madrid. GSV

Los viejos cafés galdosianos

PARA GEORGES Steiner -conforme lo expresa en su libro La idea de Europa-, el perímetro de Europa viene dado por la geografía de sus cafés históricos. Los cafés son una expresión del concepto de Europa y de su particular estilo de vida. En ellos ha encarnado la lectura, la reflexión, la conversación y el pasatiempo inteligente. El mapa de los cafés define el territorio de lo...
Josep Pla. ARCHIVO

Josep Pla y la dificultad de escribir en catalán

Pla escribía con frecuencia en bibliotecas, especialmente en las de los Ateneos de Barcelona y Madrid. También se prodigaba mucho en los cafés. En el Cuaderno gris expresa su preocupación por el estilo y narra su proceso de formación como escritor. Tiene muy claro lo que no le gusta. Comentando la lectura del poeta Verdaguer, señala: "La sensación de vacío, la escombrera de...
Josep Pla. ARCHIVO

Tribulaciones del joven Josep Pla

Pla cuenta como tuvo que encontrar su peculiar estilo, uno de los más modernos de su tiempo, basado en la trabajada sencillez (aparente), la contención y en el uso preciso del adjetivo, que encontraba con la ayuda del cigarrillo 
Portada de libro 'Madrid de corte a checa', de Agustín de Foxá

¡Muera la raza latina!

EN LA novela autobiográfica de Agustín de Foxá: Madrid de corte a checa, vemos al protagonista, José Félix (dotado de un perfi l biográfico semejante al del propio autor) en una noche madrileña de calor sofocante, en el momento en que llega caminando al café La Granja el Henar, al tiempo que se encienden los faroles de la calle de Alcalá. En la escena que allí contempla...
La librería de Fernando Fe señalada con una flecha roja en una tarjeta postal publicada por Librería de A. Sánchez. ATACAMACULTURA.BLOGSPOT.COM

¿Dónde tienen los franceses un Galdós?

Enrique Gómez Carrillo levantó acta notarial del ambiente que reinaba en la sociedad literaria madrileña, de lo que da cuenta en sus memorias. Lo hace con talento y un estilo que no desmerece del que hace gala el celebrado Chaves Nogales. En La miseria de Madrid, refiere que, en el año 1891, había en la casa de huéspedes en que residía, situada en la Puerta del Sol, algunos...