martes. 30.11.2021 |
El tiempo
martes. 30.11.2021
El tiempo

Análisis y opinión

A propósito de Alfredo Conde

A conto do literario, de próxima publicación, moverá las aguas

SEÑOR DIRECTOR:

Alfredo Conde recibirá mañana las credenciales de Fillo Predilecto de la provincia de Ourense. Fue una iniciativa de compañeros suyos de colegio. Buscaron y encontraron respaldo en miles de firmas por la provincia de Ourense, que Baltar atendió desde la Diputación. Conde anda en la reconstrucción de su memoria de sus tiempos y de sus vidas. Está en la tarea de hacer memoria de su vida por parcelas: la publicación de su relación con Fraga en la Xunta, no siempre bien entendida; la próxima aparición de la memoria de su recorrido y relación con el mundo editorial gallego y español, así como con la red que tejen literatos y literatura, y trabaja ya en recorrer su presencia activa en la política.

MXConde probablemente sea uno de los autores gallegos y en gallego de mayor producción y con gran proyección exterior. No está en la Academia Galega. Son singularidades de este país. Como contraste le cuento lo que hace unas semanas leía en Le Point, la Academia francesa baraja incorporar a Mario Vargas Llosa, que escribe en español. Una singularidad esta bien diferente. Es cierto que el hispanoperuano, o viceversa, tuvo idealizada, como tantos, la cultura francesa y la capital francesa. Era su meta. Allí vivió, trabajó en Radio France y escribió La ciudad y los perros, que corrigió infinidad de veces hasta que el editor no esperó que le enviase más cambios.

"En canto a Fraga" es la primera entrega de las memorias de Alfredo Conde. Es el testimonio de su relación personal con el exministro con Franco, cuando este, el de Vilalba, regresó a su tierra para ser presidente de la Xunta. Se lo comenté en su momento. El libro aún se encuentra en las librerías en gallego y, en segunda edición, en castellano. En manos del editor debe estar ya A conto do literario. Es una segunda entrega de otra parcela que el autor conoce bien: la actividad principal de su vida de escritor y por la que le conocemos. Hasta donde he podido leer anticipadamente y escuchar al autor, no va a ser un libro que pase desapercibido en el Sistema Literario Galego, concepto este que descubrí en la ojeada rápida que pude darle al original y en la conversación que mantuvimos en un almuerzo, como corresponde, Caetano Díaz, Conde y un servidor. Sistema Literario viene a ser algo bien sonoro, rimbombante diría si usted me lo permite, para referirse a los escritores gallegos y, supongo, que en gallego. ¿Entran ahí Tallón, Manuel de Lorenzo o Jabois? Recuerdo que me llamaron de todo, menos guapo e inteligente, cuando afirmé -y mantengo, claro- que la obra de Torrente Ballester, como la de Valle Inclán, es gallega aunque la escribiese en castellao. Ahí está Galicia en mucho más que los contenidos. No es nada que no haya ocurrido en otras latitudes y con dos lenguas.

Ramón Piñeiro


Algún afectado se verá por el nuevo libro de Conde. Seguro. Algunos entresijos de ese Sistema Literario Galego descubre, al menos para quienes nos movemos en otros ámbitos. Si hasta la vida en los monasterios, según confesaba un monje de Sobrado, tiene el mayor problema en la convivencia con los otros frailes, tampoco habrá que sorprenderse de lo que sucede en otros universos aunque las dimensiones sean reducidas, o precisamente por ello, como las de Galicia. No me pareció un pliego de descargos, en lo que yo he visto. Sería hasta comprensible que hiciese frente a un sistema que lo ignora. Cuando menos, "no está bien visto que se hable bien de él", de Conde, según se podrá leer en el nuevo libro.

Como le decía al principio, trabaja ya para escribir sus memorias del tiempo vivido y dedicado a la política activa: A conto da política. Militó en la oposición al franquismo, fue diputado independiente en las listas del PSdeG-PSOE en la primera legislatura del Parlamento de Galicia, fue conselleiro de Cultura con Fernando González Laxe en la presidencia, fue activo y significado políticamente en lo que antes se entendía por galleguismo. Se movió en el entorno de Ramón Piñeiro. No pasó silencioso por la política. Tiene que contar.

Sabe usted, que ha leído En canto a Fraga, que Conde habla y escribe sin autocensuras. A estas alturas de la vida, "pa' qué" callarse, que dice Pérez Reverte. Si en En canto a Fraga era "Alfredo Conde en estado puro", en opinión que compartí con el presidente Laxe en la presentación del libro en Santiago, en A conto do literario, hasta donde conozco, continúa en esa línea, lo que a veces tiene sus riesgos, como le advirtió Fernández del Riego.

Bien escaso


La publicación de memorias personales no abunda en Galicia. No entiendo por memorias el mero recorrido por la agenda personal para reivindicarse o situarse para la historia y satisfacer el ego en el acto de presentación local.

Lembranzas do meu vivir, de Otero Pedrayo, podrían marcar ruta para otros muchos. Da miña acordanza, de Ramón Piñeiro, se queda muy corto, ante lo que uno cabría esperar del papel importante que tuvo este hombre para la cultura y la política gallega, para mantener viva bajo el franquismo la sensibilidad con el propio país. Si miramos a la transición y al arranque de la autonomía están las excepciones de Carlos Mella y Ceferino Díaz. Poco más. Meilán Gil dejó testimonios que son fundamentalmente reivindicaciones de su protagonismo personal para que tengan presente quienes escriban la historia de aquellos años.

Le decía a usted que uno de estos días pasados compartía mesa con Alfredo Conde y Caetano Díaz. No compartimos el vino. Solo yo bebí un buen godello. Caetano consume agua con gas, esa que sale de las profundidades de la tierra de Verín, y Alfredo, agua sin gas. Nadie es perfecto. Un servidor de usted continúa con el descubrimiento de los buenos vinos gallegos que se elaboran en las diferentes denominaciones. Es, como la literatura, creación de calidad. Ando con los blancos y le aseguro, que ya los conoce usted, que hay excelentes tintos por las tierras de Monterrei y la Ribeira Sacra. Me dicen que también por el Ribeiro, pero no lo he constatado todavía.

A propósito de Alfredo Conde
Comentarios
ç