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Licenciada en Filología, ” freak ” del costumbrismo , y consumidora de “pelis” de amor . Me encontré con el personaje de Marta Está Harta ya hace años y hemos llegado hasta este blog como contadoras de historias.

Ahora como madre cuaretañera de una adolescente del SXXI.

De millenials, septums y adolescentes

Mi hija pertenece a esa generación que llaman millenials (nacidos entre 1989/2000) y que los entendidos y wikipedia definen como "la juventud mejor preparada". Me imagino que los datos, que se han tomado para llegar a esta conclusión, son datos en los que se excluyen a los nacidos entre finales del S.XX y principios del S.XXI, esos que a día de hoy están en plena adolescencia y aún les queda mucho por demostrar.

Yo como madre de una millenial de 16 años puedo asegurar que por ahora eso de ser los mejor preparados no está tan claro . Sí es cierto que viven en un mundo totalmente diferente al que vivimos nosotros, los hijos del baby boom de los 70. Pero decir que es la mejor lo veo un poco aventurado. Quizás sean mejores sus herramientas de trabajo y su acceso a la información.Aunque ¿de que les vale, si por muchos avances que tengan a su alcance se quedan con el reggeaton más machista y los programas de tv más vulgares y faltos de contenido? . Y quien crea que exagero que ponga 5 minutos el programa ese de t5 de las Mujeres y los Hombres. En su defensa diré que lo que se les ofrece no va más allá y que ese tipo de programas tiene algo adictivo que hace que no puedas despegar los ojos de la pantalla.

Si tu le preguntas a las amigas de mi hija que es lo que quieren hacer cuando acaben el instituto o que quieren ser de mayores. Ellas te miran alucinadas y te dicen "no sé" mientras se encojen de hombros. Entonces alguna, la más listilla, te dice que influencier o youtuber o cualquier otra cosa que acabe en "er". Y yo pienso genial que para qué queremos más médicos, científicos, abogados, periodistas, biólogos… Incluso astronautas o cantantes de Rock.

Cada vez que observo a mi hija pienso que algo va mal y es que su máxima es llegar a vivir bien sin hacer nada más que hacerse selfies y páginas en redes sociales,que no digo yo que ese sea un mal objetivo en la vida. Pero ¿sin hacer nada?, ¿ni una sola inquietud? Si hasta Carlota Casiraghi, que vive muy bien sin hacer nada, se ha hecho filósofa. Pues los adolescentes, que no son Casiraghi, piensan que lo mejor que hay es ir a algún programa de esos de tv para poder vivir sin hacer nada.

Supongo que como dicen los expertos y los no expertos nuestros adolescentes son producto de lo que los rodea y ahí es donde tenemos que encontrar el problema base.

Y si lo que les rodea son unas señoritas (en el caso de las chicas) que se hacen llamar blogger, influenciers o it girls. Y ellas son las que marcan tendencias tan ridículas como la de tobillos al aire combinados con bufanda-manta, que por muy absurdo que parezca si ellas lo dicen es Ley y tú como madre no tienes ni idea, ni derecho a opinar. Lo mismo ocurre con los maquillajes, piercings y tatuajes. Aunque se marquen tendencias tan dañinas como la de un aro colgando de la nariz, que estoy convencida que clínicamente no es muy recomendable.

Y es que soy una de esas madres carcas que pienso que a los 15,16,17 y hasta 18 años tu aspecto físico debe ser fiscalizado por tu familia e inspirar la mayor normalidad posible. Sé que hay otras madres que no opinan como yo y eso se ve sólo con ir a la puerta de un Instituto Pero a mi no hay quien me apee de mi idea de que es tan importante leer La Celestina como ir al instituto sin piercing en la nariz.