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¡Que viene el tren!

Estudios, licitaciones, reuniones, obras y algunos rumores invitan a pensar que por fin algo se mueve en el Ave de Galicia

Tren en una estación. SEBAS SENANDE
Tren en una estación. SEBAS SENANDE

CUANDO TIEMPO atrás mostraba asombro e indignación a partes iguales por el ejercicio de pasividad de la sociedad y la política lucense —de todos los colores— ante la incertidumbre sobre los planes ferroviarios para la provincia no caí en la cuenta de que 2017 era un año atípico en el calendario electoral, ya que no se atisbaba ni una sola cita con las urnas en el horizonte. Sin embargo, ahora que los servidores públicos empiezan a escuchar los cantos de sirena de las municipales de 2019 parece que a todo el mundo le entran las prisas. Las obras del Ave en Ourense vuelan y el Ministerio de Fomento hierve esta temporada con las licitaciones, estudios y reuniones; y buena parte de la oposición empieza a alzar la voz tras meses de voto de silencio. El resumen de todo eso es que hoy tenemos ruido alrededor de las vías y a mí, de pequeño, me enseñaron que cuando ocurre eso es que viene el tren. 

→ Lugo: los árboles y el bosque
No sé si tendrá algo que ver el desembarco de la ingeniera lucense Isabel Pardo de Vera en la cúpula de Adif, pero lo cierto es que el panorama sobre la alta velocidad se ha aclarado bastante para la provincia en los últimos tiempos. Aunque ni la alcaldesa Lara Méndez, ni el delegado de la Xunta José Manuel Balseiro lo supieron explicar muy bien, a día de hoy siguiendo las notas de Adif se puede concluir que la alta velocidad podrá llegar a Lugo, que es una realidad que hasta no hace tanto no estaba tan clara. El resumen rápido y simple es que se optará por la idea del Eixo Atlántico para el trazado Ourense-Monforte-Lugo; esto es, que, además de electrificar la línea que falta, se acometerán tres grandes obras o variantes —una cuarta, la de A Pobra, ya está lista—. Se trata de un gran túnel en Os Peares, otro en Oural y la variante de Monforte, que, entre otras cosas, evite el retorno del tren que va a Vigo y el paso de muchos convoyes por la ciudad, con el consiguiente peligro.

Fomento aseguró este mes que los estudios informativos para las nuevas variantes del trazado pueden estar listos "a lo largo de este año para poder licitar la redacción de los proyectos en 2019". Mientras tanto, Adif no estará parado sino que trabajará en la electrificación, supresión de pasos a nivel y en "proyectos para la renovación de la infraestructura en la parte que no se verá afectada por las variantes", que podría traducirse en suavizar curvas. Como se presupone que en los túneles y variantes nuevas el trazado ya irá adaptado al Ave, una vez se completen los trabajos por toda la línea Lugo-Ourense podrá llegar a circular un tren Ave igualito al que viene de Madrid. Sé que no será dentro de un año ni dos, como también sé que mientras la operación no esté completa habrá que conformarse con esa conexión mejorada de Lugo con Ourense para subirse allí al Ave que va a Madrid, lo que algunos bautizan como alta velocidad de segunda o tercera categoría. Pero lo relevante es que la cantidad ingente de dinero que se va a gastar ahora será para un trazado de auténtico Ave. Y eso es lo que realmente vale.

Otra cosa, como dije antes, es que con las municipales asomando los políticos empiecen a enzarzarse en cuestiones como la estación intermodal, que en todo este embrollo es lo que menos importancia tiene. Y menos en Lugo, ya que, a diferencia de otras ciudades gallegas, la intermodalidad significará sacrificar una estación de bus muy céntrica y cómoda para llevarla a un lugar más alejado. Por eso el debate alrededor de ese proyecto es la eterna historia de los árboles que no dejan ver el bosque. Al fin y al cabo, yo lo que quiero es que venga el Ave. Como si para en un apeadero.

→ A Coruña y Ferrol: el lío de Betanzos
A Coruña tiene salida por tren rápido hacia Santiago y Vigo a través del eje atlántico, pero en lo referido a su enlace con Ferrol, está al nivel de Lugo o peor. A pesar de la proximidad de ambas ciudades, es un viaje eterno en trenes diésel que urge a gritos una mejora que está proyectada desde 2003. Es especialmente importante sobre todo por los puertos exteriores de Punta Langosteira y Caneliñas, en los que se han enterrado millones de euros pero en los que una vez más, por la nula planificación que tanto caracteriza a este país, no se puede mover todavía ni un contenedor sobre raíles, porque no tienen vía. En Ferrol acaba de empezar la obra y en A Coruña hay un proyecto sobre la mesa. De todas formas, ambas actuaciones tienen que ir acompañadas de otra muy importante: acabar con el embudo que supone hoy para el tren el paso por Betanzos.

En una sesión en el Congreso a finales del año pasado Yolanda Díaz, de En Marea, preguntó por esa cuestión y el secretario general de Infraestructuras de Fomento, Manuel Niño, aseguró que el ‘bypass’ de Betanzos, que ahorrará 10 minutos en el viaje y múltiples incomodidades y retrocesos, pueda ser sometido a informe público para proceder a redactar el proyecto este año. Como la cuestión dormía el sueño de los justos en un cajón desde 2003, es otro ejemplo de que algo se mueve esta temporada en el Ministerio de Fomento. 

→ Vigo: se reactiva la salida sur
Esta misma semana se habó de otro proyecto vital para el mapa ferroviario gallego: la salida o variante sur de Vigo. Hasta ahora sobre esta obra había poco más que un estudio de Fomento de 2007 y rumores, pero estos últimos son cada vez mayores acerca de este ambicioso proyecto.

En la mayor ciudad de Galicia y que tiene la misma población que toda la provincia de Lugo, el Ave llega a la estación de Urzáiz, pero no a Bouzas ni a la Citroën, por lo que igual que ocurre en A Coruña y Ferrol, se puede afirmar —y criticar— que ninguno de los tres grandes puertos gallegos tiene salida por tren. Hasta el ya fallecido José Cuiña se dio cuenta en su momento de la importancia de estas conexiones y habilitó una para el Puerto de Marín, pero en Vigo el crecimiento urbano acabó por ahogar a los muelles y hoy cualquier intento de trazado de una nueva línea por el medio de los edificios implicaría un gasto disparatado.

Sin embargo, por primera vez se ve asumible. El tren de Vigo hacia Pontevedra, Ourense o Portugal sale por Redondela, pero esta solución implicaría un nuevo ramal que conectaría directamente Urzáiz con O Porriño a través de túneles bajo la ciudad y bajo el alto de Puxeiros, un enlace de alta velocidad que daría salida a Citroën, la Plisan y que permitiría acceder de forma directa al sur y hacia el corredor de Oporto. Solo falta que Portugal se suba al carro, porque cuando los proyectos son transfronterizos a la UE le duele menos aflojar el dinero. 

EL "FÁCIL" RELEVO DE FEIJÓO EN EL PPDEG. Afirmó esta semana el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que su relevo al frente del Partido Popular de Galicia se decidiría más o menos en el horizonte final de la legislatura, en 2020, y auguró que sería "máis fácil" que el de Manuel Fraga en el año 2006. Una afirmación que no todos comparten, yo entre ellos. Y es que mientras el ‘león de Vilalba’, pese a su carácter, siempre dejó crecer a su alrededor algunas figuras políticas que manejaban sus ‘leiriñas’, el mandato presidencialista ejercido por Feijóo y que tan buen resultado le dio tanto a él como al partido tiene un efecto Atila y no deja crecer la hierba alrededor. Por eso hoy no existe una figura o un perfil claro en el PPdeG para la sucesión. Y todo eso sin llegar a descartar que Feijóo se vuelva a presentar tanto a las elecciones como a la dirección del partido o que tenga que hacer las maletas de urgencia para irse a Madrid por exigencias del guión antes de tiempo, que son dos posibilidades que parece que acompañarán a Feijóo en lo que le queda de legislatura. 

CABALLERO LE PIDIÓ A SU TÍO QUE LO PRESENTE. El líder de los socialistas gallegos, Gonzalo Caballero, fue quien le pidió a su tío y alcalde de Vigo, Abel Caballero, que ejerciera como maestro de ceremonias en el desayuno informativo que se celebrará el próximo jueves en la capital gallega. «Plantexeillo nunha conversa telefónica a semana pasada», dijo el secretario general del PSdeG, que confesó que su pariente «aceptou gustoso de forma inmediata». Aunque a nivel político no se acaban de entender, lo cierto es que este gesto entre ambos permitirá escenificar en público y ante los focos una imagen de unidad que es la que Gonzalo Caballero quiere trasladar tanto a nivel interno como externo. Al fin y al cabo, ya José Ramón Gómez Besteiro había dado en su día con la tecla para tener contento al regidor vigués, barón del sur y dirigente de la principal agrupación socialista de Galicia: dejarle hacer y deshacer en su espacio político. Parece que Gonzalo Caballero también apostará por no inmiscuirse en los asuntos olívicos ni provinciales para mantener la paz. 

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