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Procedente del audiovisual, imparte conferencias, presenta ponencias, escribe artículos e imparte clases. Apasionada de las nuevas tecnologías.

José Castro Blanco, el primer naturópata español

Un pontevedrés pionero en España en la divulgación de la naturopatía en España, en todas sus vertientes, basada en una buena nutrición y el ejercicio para la prevención de enfermedades
José Castro en 1934. VIDA GALLEGA
José Castro en 1934. VIDA GALLEGA

Uno de los primeros en instruirse e implantar la naturopatía en España, conocida como La corriente Ibérica, a principios del pasado siglo, fue el pontevedrés José Castro que decía, "La salud global, pende y depende de tres factores: comer, beber y respirar. Nada Más. El resto es normalidad moral", por este motivo Castro adquirió renombre y respeto a nivel nacional e internacional.

La naturopatía es una corriente naturista que engloba diferentes técnicas muy cuestionada en algunas de sus vertientes, sobre todo las que prescinden totalmente de la ciencia médica moderna, entre los que se encuentran los antivacunas y los seguidores de la homeopatía. Es un compendio de disciplinas entre las que se incluyen el yoga, la acupuntura, los vegetarianos, veganos, homeopatía, medicina tradicional, ozonoterapia o hidroterapia. Un caso muy conocido fue el de Steve Jobs, vegetariano, que se negó durante meses a recibir un tratamiento convencional por un cáncer de páncreas curable hasta que empeoró y arrepentido de su decisión admitió finalmente la cirugía, pero el retraso en el tratamiento hizo que unos años después falleciera por metástasis sin necesidad.

Aún así, hay aspectos muy interesantes que recogen una parte importante del saber ancestral curativo basado en plantas medicinales, la alimentación sana, el ejercicio y forma de vida, algunos de los cuales poco a poco sí ha comenzado a incorporar la Medicina del s. XXI.

José María Castro Blanco nació en San Xulián de Requeixo en Pontecesures (Pontevedra) el 7 de septiembre de 1890. Hijo de José María Castro González y Josefa Blanco, se casó con Blandina Romero Pato.

A los catorce años emigró a Argentina y se instaló en Uruguay país en el que se interesó por una novedosa corriente, la naturopatía. Con la intención de ampliar conocimientos sobre este tema se trasladó Nueva York para estudiar en la American School of Naturopaty de Benedict Lust, el fundador de la naturopatía en ese país, además fue uno de los primeros doctorados en esta materia en 1922. Aunque se extendió la creencia de que era médico y se dirigían a él como doctor, no está claro, pues no hay constancia de que realizara estudios de Medicina reglados.

En 1923 se trasladó a Barcelona y allí fundó la Escuela de Naturismo Moderno en 1925. Un año más tarde (1926) se publicaba en España la Real Orden que regulaba a los llamados médicos naturistas, que generalmente no eran médicos y sus conocimientos se basaban en la acreditación de algún curso realizado generalmente en el extranjero, "Sería una tolerancia indebida de las Autoridades gubernativas y sanitarias olvidarse de que el naturismo es sencillamente un capítulo de la Medicina", resaltaba la norma, y lo permitía ejercer sólo a los médicos de carrera, según el punto 1º y 2º .

Castro en 1929, en un paraje de alto valor medioambiental en Torrent (Valencia), encargó la construcción de un magnífico chalet en una parcela de su propiedad. En esta casa familiar atendía su consulta médica y en la zona fundó una colonia vegetariana conocida como Colonia Vegetariana Eutrofológica. El chalet se vendió en 1940 y en estos momentos sólo queda la fachada y las protestas ciudadanas por el abandono de un edificio tan singular.

Castro incidió mucho en la importancia de la nutrición (medicina eutrófica), para tener una buena salud y evitar enfermedades, así como la práctica de deporte. Divulgó con tesón la bondades de la alimentación vegetariana: "No olviden que la manzana es una de las mejores frutas". Recetas y fórmulas crudívoras, "Hace ya muchos años que, prácticamente, nos dimos cuenta de que el régimen vegetariano cuánto más crudo más sano es, pudiendo ser, a su vez, suficientemente nutritivo», y desaconsejaba el consumo de carne. Castro también recomendaba tomar el sol no de manera directa, para tonificarse con baños de luz solar indirecta.

En su afán de difusión dio decenas de conferencias con los auditorios llenos. Charlas de más de dos horas en las que el público quedaba encantado al escucharle argumentar las excelencias de la berza, de los grelos, de la empanada gallega vegetal o la paella sin carnes. En unos de sus artículos Borobó traslada las palabras de Ben-Cho-Shey, como asistente a una de sus charlas con un auditorio del Centro Gallego en Madrid abarrotado, el público "Aturou as casi duas horas que falou o Dr. Castro sin se remexer nin desertar. Porque sixo cousas de moita enxulia e proveito". Para mantener a un auditorio interesado dos horas, Castro tenía que tener un don especial a la hora de comunicarse con su público. Eran muy concurridos también los banquetes vegetarianos que se organizaban por toda España. En el de Baracaldo en 1963 en su honor se sirvieron entremeses vegetarianos, sopa juliana a la champinata, macarrones eutróficos, paella vegetariana, buñuelos de manzana al sirope y ensalada, entre otros manjares.

Fue un escritor muy prolífico con más de veinte títulos como Manual práctico de alimentación racional y crudívora (1925), Infarto de miocardio, nuevo planteo y solución: Su origen, prevención y curación (1976), Alimentación sana y trofoterapia (1978) y su muy demandado libro de recetas.Bará2

En su labor de divulgación también creó su propia editorial y se prodigó en charlas hasta una edad muy avanzada. Por ejemplo con noventa años de edad en 1979 una charla en Vigo bajo el título Alimentación moderna y salud, organizado por la Sociedad Naturista Vegetariana Gallega, en la que recomendaba alimentarse bien, con sustancias que a la vez que sirvan de dieta regeneren, "Esta alimentación-dijo- sólo se puede conseguir a base de vegetales y derivados de animales, como pueden ser la leche, la mantequilla, el queso, pero nunca con la carne", explicaba El Pueblo Gallego.

Recordar que en Pontevedra un ejemplo de excelencia como remedio natural fueron los Yogures Garea. Gracias a que Juan Vidal Fraga, durante su estancia en Francia, descubrió las bondades de yogurt y concluyó que era un estupendo remedio natural para reconstruir la flora intestinal después de la toma de antibióticos. Así, en 1965, su hija Lucila Vidal Fraga produjo y comercializó uno de los primeros yogures en España.

José Castro Blanco falleció en Pontevedra en 1981 y no estaría mal que el Concello de Pontecesures le hiciera un hueco en la historia de su ciudad.

José Castro Blanco, el primer naturópata español
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