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Procedente del audiovisual, imparte conferencias, presenta ponencias, escribe artículos e imparte clases. Apasionada de las nuevas tecnologías.

La monja casada de Cuntis (III)

María Antonia Pereira y Andrade, más conocida como María Antonia de Jesús o como “'a monxa do Penedo”', está considerada la primera y única mística gallega que vivió con la particularidad de ser monja, casada y madre en el SXVIII en Cuntis.

Después de una turbulenta infancia se casó con Juan Antonio Valverde y tuvo dos hijos: Sebastián y Leonor. La estricta educación religiosa a cargo de su padre le hizo ver al cabo de los años que lo suyo era la entrega a Dios y no el matrimonio y la familia. Cuando María Antonia siente la llamada para fundar la Comunidad de las Hermanas Carmelitas Descalzas en Santiago convence a su marido para que le dé la tan ansiada libertad. En contra de todo pronóstico, Juan Antonio decide acceder a su petición e ingresar él también en la orden del Carmelo.

Para entonces María Antonia ya tenía fervorosas discípulas y una de ellas, María Rivera, se enfrenta a la mística y la denuncia bajo la acusación de que “"su doctrina era falsa; que no era hija de la iglesia, como ella que deseaba morir en la fe de Dios"” y continuaba "“viendo en la sierva de Dios cosas contra la santa Iglesia Católica"” y que “"le daba escrúpulo el no dar parte de lo que sabía de ella al señor arzobispo"”. En resumen, todo un chivatazo.

El arzobispo de Santiago, molesto por el revuelo causado por la monja casada, convocó a “"hombres doctos y de los prelados de las religiones"” conviniendo que ella y sus discípulas no pidiesen limosna, no se mostraran en público con los hábitos, que ella no ejerciera como prelada y que fuesen a misa por separado bajo pena de excomunión, disolviendo así el grupo.

Los problemas con los que se encontraba María Antonia la afianzaban más para conseguir su objetivo así que, al no poder fundar la comunidad en Santiago, un año después de su llegada a la ciudad se va a Madrid con su hija Leonor reconociendo que “"la fundación se haría en Santiago, aunque no en tiempo de su ilustrísima”", en referencia al arzobispo.

En Madrid visitó iglesias y conventos hasta que recaló en el de Santa María del Corpus Christi en Alcalá de Henares. Un año después, coincidiendo con el aniversario de su boda, profesan en la orden ella y su marido como Juan Antonio de San Joaquín y Madre María Antonia de Jesús.

Sus hijos habían sido entregados, uno a los padres Dominicos de Salamanca, "“de donde pasó a las Filipinas a convertir infieles”" y que llegó a ser procurador general de la provincia del Santísimo Rosario de Filipinas, y a su hija Leonor en las propias carmelitas "“siendo de edad tan tierna, que tendría poco más de ocho años cuando tomó el hábito de religiosa de este convento"”.

Entre tanto “"Madre María Antonia seguía ardiendo en ansias de la gloria de Dios y salvación de almas, sin poder desechar la idea de la fundación"” de una comunidad, a lo que el Señor le confirmó que lo haría primero como priora del convento de Alcalá. Pero cuando se eligió la nueva priora no fue ella. Quedó tan afligida que "“la voz"” le volvió a susurrar "“no tengas pena que verás cuan presto lo deshago todo"”. Sin todavía comprender nada María Antonia tuvo un sueño en la que vio muertas a "“cinco religiosas, entre ellas la prelada"”. Lo que a continuación aconteció fue realmente extraño ya que en apenas tres semanas murieron todas y ella fue elegida priora del convento.

El 5 de agosto de 1750 fue nombrada priora de su propia comunidad. Al final, cuatro años después, María Antonia consigue su sueño y funda, en 1748 en Santiago, el primer convento de las carmelitas descalzas de Galicia.

Muere el 10 de marzo 1760 en Santiago y sus restos descansan en el convento del Carmen de Santiago. En la actualidad su expediente es examinado en la Santa Sede, por Consultores Teólogos, la Causa de la Madre María Antonia para su canonización.

“ 'A monxa do Penedo' ”deja dos obras manuscritas: su autobiografía y la obra literaria “Edificio Espiritual”. Así dicen que “"su caligrafía es perfecta y su castellano está muy bien construido"”.



Fuentes:
"“Aproximaciones a la M. María Antonia de Jesús”" de María del Salvador González, José Manuel Díaz de Bustamante, “"El proyecto de convento para mestizas de Santa Rosa de Lima, en Filipinas”" de Marta M.ª Manchado López.

La monja casada de Cuntis (III)
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