Blog | Comanchería

Traumas

Lores, con Vilaverde y Pontón, durante la presentación de su candidatura. J. CERVERA
photo_camera Lores, con Vilaverde y Pontón, durante la presentación de su candidatura. J. CERVERA

Lunes


Todos conocemos a algún soñador que ambiciona su fortuna por la vía rápida, fortuna en forma de dinero contante y sonante, viruta sólida en el banco y en el bolsillo. Muchos de ellos cayeron en la tentación de invertir en criptomonedas, la enésima estafa piramidal de un sistema económico basado en encontrar a una o varias personas más tontas que tú. Esto no lo digo yo, aunque lo piense: lo acaba de declarar el propio Bill Gates, que algo sabrá de ganar dinero sin necesidad de que un niño rata le grite consignas de tiburón financiero a través de su canal de YouTube. El desplome del chiringuito está siendo rápido y parece imparable, para desgracia de todos aquellos que un día nos miraron con condescendencia por no querer entrar en su mundo de frases hechas y sueños irregulares: no me digas, "cryptobro", que no te lo avisé.

Martes


Si usted es un fanático de los Peaky Blinders se va a molestar con lo que tengo que decir: Tommy Shelby es un imbécil integral, un intensito de manual, un macarrita de salón que no duraría ni dos horas en el Campelo de los ochenta. La ficción, aclamada por razones obvias, nos lo pinta como una mezcla de Michael Corleone y Frijolito, el niño aquel de la telenovela, y de esa mezcla heterogénea surge lo que para unos es un encanto arrebatador y para mí unas ganas irrefrenables de partirle la cara cada vez que toma la palabra. A veces me pasan estas cosas, yo qué sé. De la gente que me encuentro por la calle, por la vida en general, no suelo tener gran queja aunque luzcan una lágrima tatuada bajo el ojo. Pero con los artistas, que es como mi abuela llama a los protagonistas de las ficciones... A esos sí que no les paso una y lo de Shelby ha llegado a un punto que en cada capítulo estoy esperando que alguien le haga cosquillas, yo qué sé. "Todos los héroes que conozco buscan a alguien que los mate", le dice uno de sus enemigos en esta sexta temporada: otro imbécil que no ha entendido nada de nada.

Miércoles


Miguel Anxo Fernández Lores optará a la reelección, primero como candidato del BNG a las municipales y, posteriormente, como alcalde latente de esta ciudad. A un señor que se apoya como se apoya Lores en casi cualquier superficie -paredes, mesas, barandillas, huesos de rivales moribundos- jamás le diría yo -y menos desde el principal partido de la oposición- que se quede en casa, que no se presente más. La gente podría interpretar que no me siento capaz de ganarle y si algo bueno tiene Rafa Domínguez, además de su chaquetón beige de invierno y los tenis de Scalpers, es que de tan friki, en el mejor y más cultural sentido de la palabra, se siente capaz de todo.

Jueves


No pintan bien los últimos sondeos para el PSOE en Andalucía. De todas las medidas que podría adoptar para frenar la llegada de la ultraderecha a las instituciones, la del desplome voluntario me parece la más tremendista aunque, al mismo tiempo, podría ser la más acertada, quién sabe. En un panorama político donde lo identitario importa más que las cosas del comer o las conquistas sociales, los socialistas corren serio peligro de quedarse en fuera de juego por no comprender el verdadero espíritu de la norma y buscar el gol por vías y razones equivocadas.

Viernes


Corre por internet un vídeo en el que se ven, a cholón, las caras que Mónica Oltra va poniendo a cada una de las cuarenta y dos preguntas que los compañeros de la prensa le han formulado en su comparecencia de esta mañana. Son las caras del político que no contempla abandonar su profesión por nada del mundo, ni siquiera por una imputación tan grave y escabrosa como la suya, obviando sus propias convicciones morales y exigencias éticas cuando eran otros los que esperaban cita para sentarse en el banquillo. Al final va a tener razón un amigo mío que lleva años proponiendo una línea de ayudas públicas para que esta buena gente se pueda emancipar de la política sin grandes traumas.

Comentarios