Blog

Una invitación al placer

Cristina Peri Rossi recibe hoy el Premio Cervantes por una obra en la que la poesía ocupa un papel central como una permanente emoción desde la que explicar su relación con el mundo

La Premio Cervantes Cristina Peri Rossi. LUIS GENÉ
photo_camera La Premio Cervantes Cristina Peri Rossi. LUIS GENÉ

PRIMERO la vergüenza de cifrarla como la sexta mujer en toda la historia de este galardón que merece el Premio Cervantes, sumándose así a nombres como los de María Zambrano, Ana María Matute, Dulce María Loynaz, Elena Poniatowska e Ida Vitale, frente a unos premios absolutamente masculinizados desde su primera edición en 1976. Un reconocimiento, por lo tanto, no solo a su trayectoria literaria, y hasta que se equilibre esa situación, sino también a una actitud frente al mundo de permanente rebeldía, un estado de alerta que ha tenido, sobre todo en la poesía, una manera de calibrar y descifrar cómo es esa relación establecida, entre otros, desde puntos de tensión como el exilio o su lesbianismo. Ambos elementos forman parte activa de su obra y permiten descifrar así a quien nos presenta una poesía que se convierte en una permanente invitación al placer, a la aceptación del cuerpo como un magma en permanente actividad que nos vincula a los demás, no solo en el reconocimiento del placer, sino como la plasmación carnal de los estados de ánimo.

Territorio y piel. Piel y territorio, y es que ambos responden a una misma condición geográfica, de lo colectivo y de lo íntimo. Desde su exilio en España en 1972, tras la llegada de la Dictadura a Uruguay, y obteniendo la nacionalidad española en 1975, ese sentimiento del destierro, de la vida fuera del contexto original, de permanente traslado, motiva una obra llena de desarraigos, de lecturas que toman distancia con diferentes elementos, desde lo más cotidiano o anecdótico a lo más personal. Hasta el ‘Boom latinoamericano’ la exilió, incluso con su magnífica novela ’La nave de los locos’ (Seix Barral). Será entonces cuando sus poemas se llenen de hoteles de diferentes ciudades del mundo, de miradas a través de las ventanas a una humanidad que se siente guarnecida desde lo colectivo pero cuya situación puede mudar en cualquier momento de la manera más inesperada.

Recorro sus poemas a través de la espléndida antología editada por Visor bajo el título de La barca del tiempo, con prólogo de Lil Castagnet, y en cada uno de esos textos no hago más que asomarme a quien huye de la soledad. A quien hace de los mitos de la humanidad un bastión inexpugnable en el que integrar la mirada contemporánea, la de la mujer que reclama su absoluta libertad para subvertir los cánones establecidos, para hacer de lo sensual y lo carnal una expresión del deseo desinhibido, pero que a la vez permite hacer de su poesía un altavoz de otras muchas mujeres que se reconocen en esos poemas en los que tampoco, y de manera inteligente, no falta la ironía y hasta el humor más cómplice con el lector.

"Mi casa está en la escritura" o "Todo lo conviertes en literatura" asoman en este libro de poemas como el reconocimiento de lo que le ha otorgado la libertad, un hogar de palabras al que no deja de honrar, no solo con las suyas, sino con las de los demás, y así sus poemas suelen trazar toda una serie de vínculos con otros autores, con músicos, pintores, cineastas... todo aquello que evidencia que la cultura es el espacio máximo de libertad y desarrollo del ser humano. "Se escribe como se lanza botella al mar", empieza otro de sus poemas, y en eso, precisamente, se convierten cada uno de ellos, en botellas al mar a la espera de alguien que recoja y abra esa botella y se encuentre con lo que hace flotar a Cristina Peri Rossi: la palabra. El gran diapasón de su vida, esa que hoy se premia, pero cuya frágil salud le impedirá acercarse hasta Alcalá de Henares para recoger su merecido galardón, haciéndolo en su lugar otra mujer, la actriz Cecilia Roth.

"Soy la advenediza/la perturbadora/la desordenadora de los sexos/la transgresora". Ella, hija de Safo, de Alfonsina Storni, de Virginia Woolf, desde hoy también es Premio Cervantes.

Comentarios