La lluvia da una tregua para una tardía despedida del Entroido

Bueu, Poio y Sanxenxo celebraron este domingo los desfiles centrales de su programación de Carnaval, que se habían aplazado por el mal tiempo

El Entroido se resistió este año a irse en algunas localidades de la comarca pontevedresa. Y es que el mal tiempo durante las fechas grandes de Carnaval, obligó a aplazar algunos de los desfiles más significativos, como los de Poio y Sanxenxo o el Enterro do Paxaro do Mal Agoiro en Bueu y el Momo de Vilanova de Arousa. Todos ellos se celebraron este domingo con la lluvia tentando de nuevo desde primera hora del día, pero que finalmente dio una tregua para poder despedir el Carnaval hasta el próximo año.

En Poio, la localidad acogió su gran Desfile de Entroido, que a pesar de haber sido aplazado resultó ser un éxito de participación con comparsas y grupos llegados de toda la provincia como Gondomar, Meis, Xeve, Soutomaior o Sanxenxo, así como de grupos adultos e infantiles y numerosos participantes en las categorías individual y parejas.

El nuevo recorrido y el nuevo horario matinal, que evitó que Poio compitiese con las otras citas carnavaleras de la comarca, fueron los principales atractivos que facilitaron que el número de agrupaciones y de personas participantes fuese el más importante de los últimos años. El desfile contó con cuatro comparsas locales —Os Canecos, As Sonecas, 100Toilos y Grupo de Entroido de Samieira— y con cinco comparsas invitadas —Os Retrincos, Os miúdos, Politicamente Incorrectos, Cor Café y Os da Caña—.

Un año más, Bueu quiso combatir el mar agüero, aunque también tuvo que hacerlo más tarde de lo habitual al haber sido aplazado el desfile del Paxaro do Mal Agoiro, que finalmente acabó ardiendo una vez más en la Banda do Río. El pájaro, elaborado por el artista Tino Resille, salió en comitiva desde la Praza Massó y desfiló junto con colectivos infantiles y de adultos de la villa antes de llegar a su fatal destino.

Por su parte, Sanxenxo celebró su desfile de Carnaval con récord de inscripciones con cientos de participantes que llenaron de color las calles del municipio tanto por la mañana como por la tarde. Los más pequeños desfilaron en horario matutino desde la Avenida Rocafort, mientras que a las cuatro y media de la tarde fue el turno de los mayores, que lucieron todo tipo de disfraces.

La cita grande de Vilanova de Arousa, el Momo, también le hizo frente a la lluvia. Así, la fiesta, una de las más multitudinarias de la comarca, reunió a cientos de personas que quisieron despedir el Entroido con una jornada llena de música desde primera hora.

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