Galicia valorará la retirada de las mascarillas en las aulas si va ligada a la vacunación

Feijóo también explicó que la Xunta aboga por reducir las cuarentenas de siete a cinco días en determinados casos
Cartel sobre la obligatoriedad de la mascarilla. EDUARDO PARRA (EUROPA PRESS)
photo_camera Cartel sobre la obligatoriedad de la mascarilla. EDUARDO PARRA (EUROPA PRESS)
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha manifestado, después de que la Asociación Española de Pediatría plantease una retirada progresiva de las mascarillas en las aulas de los colegios, que es un asunto que debe ser valorado de forma "clara", pero también ha esgrimido que debería ir ligado al proceso de vacunación.

"Lo que nos preocupa es ir rápido con la vacunación. A medida que vayamos vacunando, entiendo que la mascarilla debería ser innecesaria", ha esgrimido Feijóo, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Ejecutivo autonómico, que, pese a asumir la directriz estatal que permite retirarla, ha "recomendado" mantenerla en los patios de los colegios.

En todo caso, Feijóo ha recordado que las competencias sobre el uso de las mascarillas es "una de las pocas" que se ha reservado el Gobierno en la gestión de la pandemia.

Y en esta coyuntura, dado que el comité clínico se reunirá la próxima semana, ha esgrimido que analizará esta cuestión y si tiene una postura distinta a la del Ministerio pues se le trasladará los argumentos de la Comunidad gallega.

CUARENTENAS. En cuanto a la reducción de las cuarentenas, ha recordado que "la propuesta de Galicia es clara": rebajarlas de siete a cinco días siempre que se cumplan una serie de condiciones, como que no se tengan síntomas y haya una prueba negativa, y no se trate de personas vulnerables o que trabajen con colectivos que lo sean.

En todo caso, ha apelado a la prudencia porque hay países que han eliminado las cuarentenas y en los que empeoró la situación; y también ha incidido en que es el comité clínico el que guiará las decisiones autonómicas –la semana que viene se reunirá para "ajustar" las medidas–, ya que hasta ahora a la comunidad, ha la esgrimido, le ha ido bien actuando conforme a sus recomendaciones.

CATALUÑA, CONTRA LAS MASCARILLAS EN AULAS. En lo que respecta a la retirada de las mascarillas en las aulas, el conseller de Educación, Josep González Cambray, ha asegurado este jueves que "el primer lugar interior donde se eliminarán las mascarillas será en las escuelas", y que así lo ha "compartido" con el conseller de Salud, Josep Maria Argimon.

El conseller, que ha ofrecido una rueda de prensa para presentar el paso de la escuela concertada Projecte a la red pública en Barcelona, ha añadido que la medida se llevará a cabo "de manera progresiva, empezando por los alumnos más pequeños y acabando por los mayores".

En cualquier caso, el conseller ha reiterado que la retirada de las mascarillas en las aulas "se aplicará lo antes posible, cuando las autoridades sanitarias lo autoricen", ya que "irá muy bien a nivel emocional, necesitamos vernos las caras", ha dicho.

Asimismo, ha afirmado que se dejarán de confinar grupos educativos en las escuelas "durante este mes de febrero, seguramente la semana que viene", puesto que "vamos a un escenario en el que los contagios están bajando vertiginosamente".

Por ello, el conseller ha indicado que, debido a la bajada de contagios de covid, los alumnos "positivos o con síntomas irán a casa y el resto estarán en la escuela".

Bulo: las mascarillas no causan enfermedades neurodegenerativas incurables
El uso de las mascarillas no causa daños neuronales ni enfermedades neurodegenerativas como afirman mensajes en redes sociales basados en las declaraciones de una médica alemana que ejerce en el Reino Unido, publicaciones que son desmentidas por los expertos consultados por Efe.

Efe Verifica ha recibido una consulta en su canal de WhatsApp sobre un artículo que asegura que el uso de la mascarilla, muy extendido como medida de protección frente al covid-19, causa enfermedades neurodegenerativas por la falta de oxígeno que estas producen.

El contenido se basa en unas declaraciones de la doctora alemana Margareta Griesz-Brisson, quien en un vídeo sostiene que las mascarillas provocan que se reinhale el aire respirado y privan al cerebro de oxígeno, lo que causa una degeneración progresiva de dicho órgano y una pérdida de células nerviosas que "nunca se volverán a regenerar".

Asimismo, Griesz-Brisson tacha de crimen su uso por parte de niños y adolescentes, ya que la falta de oxígeno "inhibe el desarrollo del cerebro y el daño resultante no puede ser reparado".

Estos mensajes han sido compartidos en español, inglés, alemán y francés.

HECHOS. Las mascarillas no producen falta de oxígeno ni ocasionan enfermedades neurodegenerativas ni tampoco afectan al desarrollo de niños y adolescentes, como confirman los expertos consultados por Efe.

Es cierto que el cerebro necesita "un suministro constante de oxígeno para funcionar" y que la falta del mismo puede provocar daños en este órgano, sin embargo, las mascarillas no producen este efecto, explica Pablo Eguía, vocal de la Sociedad Española de Neurología.

"El tejido del que están compuestas las mascarillas solo filtra partículas, no filtra gases. Y el oxígeno, al igual que el dióxido de carbono, son gases, por lo que circulan a través del tejido", señala Eguía.

Del mismo modo, remarca que ninguna mascarilla es "capaz de crear una cámara estanca y siempre habrá huecos (por los laterales, por abajo, por arriba) donde estos gases también se liberan".

Por su parte, Juan Antonio Sanz Salanova, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), apunta que en el proceso de fabricación las mascarillas son "sometidas a rigurosos test" para analizar su "respirabilidad".

Con el fin de evaluar la capacidad de respirar con estos elementos de protección sanitaria, la Universidad de San Diego llevó a cabo un experimento en el que medía la saturación de oxígeno en una persona con siete mascarillas quirúrgicas colocadas a la vez. Con un pulsioxímetro, los investigadores comprobaron que los niveles de oxígeno en sangre no variaban.