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La Boa Vila registra más perceptores de Risga cada año, mientras la tendencia baja en Galicia

Clase de inmersión lingüística en la Casa Azul. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Clase de inmersión lingüística en la Casa Azul. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Uno de cada cuatro alumnos de los cursos que se imparten entre los beneficiarios de la ayuda social consiguió trabajo en 2018

"A NADIE le gusta tener que cobrar la Risga". Las palabras de Macarena, alumna del curso de lectoescritura que se imparte en la Casa Azul a perceptores de la Renda de Inclusión Social de Galicia son compartidas en el aula por la totalidad de sus compañeros. Esta joven pontevedresa de etnia gitana, madre de tres hijas, es una de las 318 personas que cobran este subsidio en el municipio de Pontevedra. La asistencia a los cursos formativos es un requisito para percibir la renta. Su objetivo al acudir a las clases es adquirir conocimientos y habilidades sociales que le abran las puertas para optar a un empleo con el que sostener a su familia.

El año pasado, 22 de los 93 asistentes a las actividades formativas impartidas por el Concello encontraron trabajo, una cifra superior a la alcanzada en el curso 2016- 2017, cuando 7 de los 73 participantes en los cursos formativos accedieron al mercado laboral. "La Risga no es para siempre", explican las técnicas del equipo de inclusión del Concello de Pontevedra, Yolanda Rodríguez y Azucena Malvido. "Es un soporte en un momento determinado, pero que tiene que ir acompañado de otras ayudas que favorezcan la inclusión de los beneficiarios", añaden.

Pontevedra está a la cabeza en cuanto a número de habitantes que perciben esta ayuda. El 46% de los fondos destinados a la Risga tienen a su destinatario en esta provincia. El año pasado la Xunta destinó más de 24 millones de euros a los fondos de la Risga en la provincia, de los que más de doce fueron a parar a Vigo y 1,7 se quedaron en la capital provincial.

El 46% de los destinatarios de esta renta social están en la provincia, que recibió más de 24 millones de euros el año pasado

Según datos oficiales, en los dos últimos años se ha empezado a notar una reducción en el número de solicitudes de esta ayuda tanto a nivel gallego como provincial. Así, en 2016 cobraban la Risga 10.761 personas, un año más tarde la cifra se reducía un 3,6%, siendo 10.371 los perceptores de la renta social, y en 2018 se reducían un 2,2%, más hasta contabilizar 10.160 beneficiarios.

La tendencia se repite a nivel provincial. 4.888 personas eran perceptoras de Risga en 2016, la cifra se redujo en 54 personas en 2017 y en 2018 bajó hasta las 4.674. El director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado, explica las causas de esta disminución en "la recuperación económica y la creación de empleo". Con respecto a 2017 es en la provincia donde más bajan las solicitudes de la prestación, con 160 personas menos que en el año anterior.

Estos datos contrastan con los registrados en la Boa Vila, donde los perceptores de Risga suben de año en año y actualmente ya triplican a los de 2011, primeros años de la crisis. Así, según Política Social, en 2016 fueron 268 los beneficiarios, 302 en 2017 y 318 en 2018. Los técnicos municipales apuntan a que el aumento de las cifras podría deberse a la cronificación del desempleo, es decir, a la existencia de parados de larga duración que tras agotar la prestación por desempleo solicitan la Risga.

ITINERARIOS PERSONALES. "La Risga no es cobrar un dinero y ya está", apuntan las técnicas sociales. Por el contrario, el Concello lleva a cabo una estrategia personalizada con los beneficiarios. El equipo de inclusión sociolaboral estudia uno a uno los casos que llegan al programa, lo evalúan y deciden qué itinerario es más aconsejable para cada usuario, siempre con el objetivo de la integración social y laboral en el horizonte. Así, en la Casa Azul se imparten una serie de cursos de inmersión lingüística pensados especialmente para inmigrantes. Pero además, Yolanda Rodríguez y Azucena Malvido coordinan una serie de acciones formativas que se imparten en la ciudad. Se trata de cursos de Lectoescritura y habilidades sociales, para personas que no tienen estudios básicos; así como el de Compentencias 2, clave para acceder a cursos formativos del Inem, y Competencias 3, que igual que el anterior deriva en un examen, aunque en este caso para obtener el título de Secundaria.

"Ser perceptor de Risga conleva obrigas para as persoas e grupos familiares que a reciben", explica la concejala de Benestar Social, Anxos Riveiro. "Primeiro trátase de reenganchar ás persoas que abandonaron os estudos no eido das capacitacións e de traballar a alfabetización", indica la edil. En la actualidad se proyectan dos cursos más que incluyen prácticas profesionales para los beneficiarios de Risga. Uno de cocina y otrode limpieza de establecimientos de hostelería. La concejala de Benestar Social subraya que la situación de Pontevedra no difiere del resto de ciudades gallegas. "En Galicia en xeral e en Pontevedra en particular, o nivel de axuda comunitaria é moi importante e isto fai posible que se fixera fronte á situación provocada pola crise económica. Temos tamén entidades sociais cunha rede que funciona moi ben", añade Riveiro, que apunta la importancia de que los servicios sociales no bajen la guardia.

El Concello considera que la entrada en vigor del decreto Lei de la Risga "axilizará os trámites para solicitala", algo que en Pontevedra ya es una realidad, y advierte de la necesidad de prestar una especial atención al colectivo de mayores y personas dependientes. 

Más alumnos cada año
Las técnicas de inclusión del Concello trabajan mano a mano con 145 personas perceptoras de Risga y AIS, de las cuales 103 participan en alguna de las acciones formativas. El número de personas atendidas ha ido en aumento, pasando de 78 en 2016 a las 143 de 2017. Es significativo el incremento del índice de empleabilidad de las personas que perciben la Risga. Así, uno de cada cuatro alumnos de estas actividades obtuvo un empleo al finalizar el curso durante 2018.

 

Puente a la inserción laboral
Un puente para acceder al mercado laboral. Esta es la vocación de la reforma normativa de la Renda de Inclusión Social de Galicia (Risga) que desarrolla el decreto de la Lei de Inclusión Social que entrará en vigor en las próximas semanas. Se trata de "unha normativa consensuada, innovadora, ambiciosa e que vai na liña das recomendacións da UE", destaca el director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado.

¿Cuáles son las novedades que incorpora la Risga con la aprobación del decreto lei?
Este decreto está elaborado en base a las recomiendaciones de Europa de asociar las rentas mínimas al empleo. Hasta ahora tenía un tramo personal y familiar. Una de las grandes novedades que contempla este decreto es la creación de dos nuevos tramos, que se suman al personal y familiar. Son el de inserción y el de transición al empleo. El primero es un complemento del 35% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem) —188 euros— durante un máximo de doce meses, prorrogable por otros seis. Podrán acceder a él quienes superen "un diagnóstico de empregabilidade", y deberán firmar un convenio de inclusión sociolaboral en el que se comprometan, por ejemplo, a mejorar su formación o a hacer prácticas laborales no remuneradas. El nuevo tramo de transición al empleo es un incentivo que se concederá a los perceptores que encuentren un trabajo.

"La media en la actualidad está en 450 euros y con la implantación del decreto va a pasar a una media de 550 euros, lo que va a suponer un incremento de 100 euros de media, que es importante", explica el director xeral de Inclusión Social.

¿Es necesario ser desempleado para cobrar la Risga?
Una de las modificaciones de mayor calado que introduce el nuevo decreto es la posibilidad de compatibilizar esta ayuda con los ingresos procedentes de una actividad laboral. A partir de la entrada en vigor del decreto, no será necesario estar en situación de desempleo para acceder a la Risga. "Con ello se garantiza que comenzar a trabajar no le suponga al beneficiario una pérdida de ingresos respecto a lo que cobraba con la Risga", señala Arturo Parrado. "Por ejemplo, si le sale un trabajo por horas por 300 euros, antes preferiría rechazarlo para no dejar de cobrar la Risga, que es superior", indica.

¿Dos perceptores de Risga pueden compartir domicilio?
Hasta el momento no estaba permitido. La aplicación del decreto lei va a permitir compartir domicilio a dos perceptores de Risga, es decir, a dos unidades de convivencia en un mismo domicilio. "No es la única medida relacionada con la vivienda". Así, dos personas que compartan domicilio en régimen de alquiler pueden percibir el complemento de vivienda. Otra medida relacionada con la vivienda es que para aquellas personas que tengan menores a su cargo se incrementa el complemento de vivienda, que es el diez por ciento del IPREM, hasta el 15% (pasando de 53 a 80 euros). La renta social va a ser compatible con el bono de alquiler social.

¿Qué ingresos se tendrán en cuenta a la hora de tramitar la solicitud de Risga?
Hasta ahora para que una persona pudiera acceder a la Risga se contabilizaban los ingresos reconocidos, no efectivos. "A partir de ahora vamos a considerar los ingresos efectivos", subraya la Xunta. Por ejemplo, en el caso de una persona separada que tiene asignada una pensión de manutención de 200 euros. Si esa persona no la cobraba se trataba de un ingreso reconocido pero no efectivo, porque al mismo tiempo no estaba recibiendo esa ayuda. Eso también va a poder beneficiar a otro tipo de colectivos como los pensionistas venezolanos, que podrán acceder a la Risga y se les van a computar los ingresos reales.

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