"Nos falta poder gritar una victoria de Eurovisión como si fuese el gol de un partido"

"Comentaristas exhaustos pero muy felices con la hazaña de España en Eurovisión. Narrar una emoción tan enorme es de lo más bonito que he vivido como periodista", escribió Julia Varela (Pontevedra, 1981) en sus redes tras la final del festival, que terminó con un tercer puesto para la representante española, Chanel, la mejor posición desde 1995
Julia Varela. DP
photo_camera Julia Varela. DP

Hace una semana, Julia Varela se encontraba en Turín retransmitiendo la edición más emocionante de Eurovisión de los últimos años.

¿Ha tenido tiempo de asimilar lo vivido?

Ha sido muy emocionante. RTVE ha apostado desde el principio a tope, con una candidatura mucho más competitiva. Con Chanel llevábamos un número muy bien hecho, partiendo de un coreógrafo internacional. Se ha apostado mucho más, desde la preselección, con la organización primero del Benidorm Fest, hasta el propio festival. Hacía años que el público eurofán pedía una preselección en condiciones, y eso que hay mucho que pulir para el año que viene, pero ya se está trabajando en ello. Se ha trabajado más, a nivel de promoción, de candidatura, buscando lo mejor y ahí están los resultados.

Ha sido su séptimo año en Eurovisión, aunque con esa lluvia de doces y un tercer puesto, ¿lo ha vivido de forma diferente?

Sí. Empecé con José María Uribarri, ahora con Toni Aguilar. Además que veníamos de una temporada muy mala, porque en 2015, con Edurne, ya nos quedamos de veintitantos, y no se había remontado desde entonces. De repente esa cascada de doces... y a lo largo de toda la semana notar que España estaba entre las favoritas ha supuesto una manera muy diferente de vivir el festival. Cuando uno va con expectativas de ganador la emoción es diferente. Te implicas y lo vives con una emoción muy especial.

¿Qué pensó cuando empezó esa sucesión de doce puntos por parte del jurado?

Apostábamos por estar entre los cinco primeros. Ya sabíamos que Ucrania iba a tener el apoyo del televoto, como de hecho fue, porque, aunque es cierto que Eurovisión es un concurso de canciones, la gente está en su casa votando y no es ajena a la realidad. Estamos en una coyuntura internacional complicada, con una guerra a las puertas de Europa y hay un grupo de ucranianos que participa... Al margen de eso, apostábamos por lo que veíamos y estábamos entre las mejores desde el principio. Teníamos claro que iba a ir en el top five y, ya ves, hemos quedado en tercer lugar.

¿Y las polémicas que surgen alrededor?

Por ejemplo, con las presuntas irregularidades en la puntuación. No es la primera vez que ocurre. Este es el programa más longevo de la televisión europea, hay unas normas que se llevan a rajatabla. Cuando se detectan irregularidades se tienen que explicar, tienen que hacer lo posible para que el show continúe de la manera más justa. Lo que se comentaba estos días es que en el voto del jurado de expertos había cositas que no sonaban muy bien, como que daba la sensación de que hubo un intercambio de votos. La organización detecta eso y dice "¿qué está pasando aquí?". No es la primera vez que pasa, y eso que se hacen las cosas con notarios y de manera muy rigurosa. El voto no se da esa noche. Se ha tenido que solucionar de la manera más justa y coherente.

¿Cómo fue el momento en que salió Chanel?

Ella tenía un equipazo de RTVE y su propio equipo a tope a su lado. La verdad es que las expectativas eran muy altas desde el principio. Incluso estábamos intentando contenernos, íbamos con cuidado, pensando, no vaya a ser que caigamos desde más arriba. Teníamos esa emoción contenida, esa alegría por si llegaba el triunfo, pero al final los resultados han sido conforme al trabajo que se ha hecho.

El Benidorm Fest sirvió para ir calentando motores y animar a la audiencia...

Todos han ganado con el paso por el Benidorm Fest. Incluso Gonzalo Hermida, que no pudo actuar porque tenía covid y se emitió el videoclip, le han salido un montón de cosas. Fíjate en las Tanxugueiras, por ejemplo. Solamente el paso por el festival ha sido beneficioso. Ya no te digo Rigoberta Bandini, ha pasado de artista indie a liderar las listas de spotify. Todos han salido ganando de esa selección eurovisiva.

Dirige cada día Tarde lo que tarde en RNE y ha iniciado también su carrera como escritora, pero ¿es Eurovisión el reto más especial de los que tiene entre manos?

Como trabajo periodístico, además de ser muy interesante, es muy emocionante. Supone enfrentarse a los comentarios del mayor espectáculo de televisión que hay en el mundo una vez al año. A lo mejor lo supera la Super Bowl, pero a nivel de comentarista es muy emocionante para nosotros, pasas muchos nervios y no quieres fastidiarla. Supone jugar con transmitir a la gente que está en casa la emoción de lo que está pasando en el festival. Para eso estamos allí, para poder añadir todo el contexto lo que vamos viviendo. Para cualquier periodista que se dedica a la radio y la tele es un reto comentar un festival, hacerlo bien, con profesionalidad, con sinceridad y de manera muy emocionante.

Ahora queda poder retransmitir que, después de tantos años, España gana Eurovisión...

Queda que siga España así, a tope, ya que nos hemos colocado de nuevo en el mapa de Eurovisión y que ganemos el festival. ¿Te imaginas? Un número uno supondría que perderíamos un poco los papeles. Estamos tan acostumbrados a las retransmisiones deportivas, en el fútbol, por ejemplo, a que griten gol extasiados... Pues nos falta también poder gritar una victoria en Eurovisión como si fuese el gol de un partido, sobre todo a quienes no nos gusta el fútbol.

"A Reino Unido le ha pasado como a nosotros, que han dicho aquí estamos de nuevo"

¿Quiénes estaban en su quiniela de favoritos?

Los que estaban mejor clasificados. Reino Unido estaba desde el principio en todas las quinielas, con Sam Ryder. Reino Unido ha apostado por un cantante con una voz espectacular, con unos registros agudos increíbles y que además en el escenario era muy potente. Les ha pasado como a nosotros, que llevaban una racha muy mala y, de repente, han dicho: Estamos aquí de nuevo. Y luego está Suecia, para quienes Eurovisión, después de los Premios Nobel, es lo más. Suecia siempre lleva muy buenas candidaturas. Y este año llevaba una canción muy sencilla cantada por Cornelia Jakobs que salió del Melody festivalen, que incluso tiene siempre más audiencia que Eurovisión en su país con una voz rasgada muy chula. Eran mis favoritas. El país anfitrión también lo era, pero tampoco tanto.

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