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Y para cenar, mejor en la terraza

Rianxo plaza da lena
RAFA Restaurantes servindo ceas
Un grupo de amigos cenando el viernes en la terraza del Rianxo, en la Praza da Leña. RAFA FARIÑA

Los restaurantes de Pontevedra, una minoría entre los establecimientos que ofrecen comidas, recuperaron este viernes el servicio de cenas con las nuevas medidas establecidas por la Xunta

Con dieciséis grados de temperatura y sin rastro de nubes, la de este viernes era una noche ideal para disfrutar de una cena al aire libre, por eso la mayoría de los clientes que realizaron sus reservas eligieron las terrazas para recuperar el ansiado hábito de compartir mesa y mantel pasadas las nueve de la noche. 

Así lo atestigua Miguel Leal, gerente de Pontegrill, que a las ocho de la tarde ya tenía la suya, en la Oliva, "completa", mientras el ya mermado aforo interior no llegaba al 25% reservado. "La gente está animada. Tuvimos bastantes llamadas y les explicamos que recogemos reservas hasta las ocho, pero mejor con más antelación, y les recomendamos que vengan a esa hora para aprovechar el tiempo y pasar un rato agradable" sin mirar continuamente el reloj. También les instan a abandonar el local a las 22.40 horas si viven en Pontevedra o un poco antes, como muy tarde, si deben regresar a sus domicilios fuera de la ciudad. "Les recordamos que a las once tienen que estar en casa". 

En Pontegrill ya tenían instalado un medidor de CO2, pero el lunes recibirán otros dos "para poner en los salones grandes". Leal apunta que no suponen un gran gasto, pues "los hay desde 25 o 30 euros hasta 120". 

Los hosteleros animan a sus clientes a llegar temprano para disfrutar de la cena sin las prisas impuestas por el toque de queda

La terraza también era el objeto de deseo de los clientes de la Pulpería As Campás, en la zona vieja. A las ocho tenían cuatro reservas, casi todas para los veladores, explica su propietario, Sergio Guerra, quien también recomienda pedir mesa horas antes, durante el día, pues la nueva norma no establece un tiempo mínimo entre la llamada y el evento. Aunque era la primera toma de contacto después de largos meses sin servir cenas, cree que el ambiente estará más animado durante la noche del sábado. Estos dos establecimientos pertenecen a la minoría del sector hostelero de Pontevedra que podrá acogerse a la posibilidad de ampliar horario, pues deben contar con el título municipal habilitante de restaurante. 

Fuentes del sector cifran en un 15%, aproximadamente, el porcentaje de afortunados que pueden aprovechar la oportunidad, vetada a taperías y bocaterías que funcionan con licencia de cafetería o bar. O no tanto, porque hay quien teme que la situación se descontrole. "Si tuviera restaurante no abriría este fin de semana", confiesa Esteban Pampín, al frente de La Quesera. "Va a ser de locos. La gente da por hecho que si das comidas puede quedarse hasta las once y no es así. Que tiene que sentarse, venir con reserva... Y a ver qué pasa con el registro de clientes y la protección de datos". La Xunta, lamenta, "nos ha puesto a los pies de los caballos". 

Hoempo califica las medidas de "arbitrarias, complejas y discriminatorias" y pide subvenciones para los medidores de CO2

Muy críticos también con la Administración autonómica se mostraron los integrantes de Hoempo, que aglutina a hosteleros de Pontevedra, Marín y Poio. Califican las nuevas medidas de "arbitrarias, complejas y discriminatorias", y no entienden su "base científico sanitaria». Consideran que es "inexplicable" que otros locales que legalmente tienen cocina "y tributan por ello" no puedan ampliar su horario. "Es un agravio comparativo".

Tampoco les parece "lógico" que no puedan abrir hasta más tarde "locales que dan servicio exclusivo de bebidas", creen que el registro obligatorio de clientes va a "violentar la relación" con el restaurante y que la cita previa impedirá "coger clientes que te entren por la puerta". Critican la obligación de comprar medidores de CO2, "con el coste que tienen, todo para dos horas" y exigen subvenciones para asumir el gasto.

Y para cenar, mejor en la terraza
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