Pablo Durán
Pablo Durán
Opinión

El investigador incansable

“¡Académico, afónico, obstáculo!”, gritaba él entrando por la puerta con una sonrisa en la boca. “¡Milímetro, célula, océano!”, respondía yo raudo al desafío que mi tío planteaba siempre que llegaba de Madrid. Porque jugar a las palabras esdrújulas significaba que el tío Toño (y con él mi tía y…