Opinión

La Peregrina ve la luz... de la mochila

Grupo de peregrinos participantes en la iniciativa 'La mochila de luz'. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera Grupo de peregrinos participantes en la iniciativa 'La mochila de luz'. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

La patrona de la provincia, la Virgen Peregrina, recibió ayer la visita de un grupo de caminantes que portaban una bolsa luminosa, objeto identificativo de un tributo a las víctimas de la Covid-19.

Para ser más concreta, un representante de la Cofradía de la Peregrina recibió a las puertas del Santuario a varios peregrinos que participan en la iniciativa ‘La mochila de la luz’, entre ellos Susi, Chari, Ángel, Víctor y César. Se trata de un proyecto que llega a su tercera edición y que se ha puesto en marcha el pasado día 12 con el objetivo de honrar a los fallecidos durante la pandemia. Además, al llevar esta mochila a la tumba del Apóstol, los peregrinos se solidarizan con quienes han perdido a algún ser querido y al que no han podido acompañar en su último adiós a consecuencia de las restricciones sanitarias.

También en el ámbito religioso, quien respira aliviado es el sacerdote que dirige la parroquia de San José de Campolongo. Finalmente Casimiro Fernández no ha tenido que buscar un lugar alternativo en el que oficiar de forma provisional los actos religiosos con motivo de las obras de reforma del tejado del templo. La empresa encargada de estos trabajos, que en principio le había informado de la necesidad de cerrar la iglesia durante las obras para garantizar la seguridad de las personas devotas, ha optado por delimitar una zona de seguridad. De esta forma, los actos religiosos pueden desarrollarse con absoluta normalidad y ser compatibles con las labores de eliminación de las goteras, un problema que traía de cabeza al sacerdote.

Cambiando de tercio –como dirían los aficionados al mundo taurino, muchos de los cuales ya están esperando con impaciencia la llegada de la miniferia de A Peregrina–, Jorge Cubela, alcalde de Cerdedo-Cotobade, aún no ha tenido tiempo de tomarse unas vacaciones este verano para desconectar y retomar con fuerzas renovadas las actuaciones propias de su cargo. Su apretada agenda apenas le ha permitido tomarse un café en Pontevedra –donde ha realizado algunas gestiones– pero lo ha hecho mirando el reloj. Según me comentan, el regidor está viendo la posibilidad de tomarse unos días de relax, que seguro sería la prescripción que daría cualquier médico a personas que desarrollan tan frenética actividad.

Y ahora una observación que efectuaron ayer los periodistas que acompañaron a ‘MiLores’ en una visita a las obras de reforma del antiguo Consistorio: la placa conmemorativa en recuerdo al arquitecto Sesmero le sobra la ‘s’ del final. La errata es subsanable.

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