Opinión

Catar se escribe con C

La duda no es lingüística ni caligráfica ni gramatical. En España, Catar no se escribe con ‘Q’ de quilombo, sino que se escribe con C de caradura. El mundo mundial que integra ese conglomerado financiero multinacional que es la Fifa se ha dejado comprar por dicho Estado musulmán absolutista que incumple sistemáticamente los derechos humanos con las mujeres, los gays y los trabajadores. Catar es un país rico en gas que fue acusado por otros estados musulmanes en 2017 de apoyar y financiar el terrorismo islamista.

Claro que esos que ahora alzan la voz, debieron también denunciar el mundial de Argentina en plena dictadura militar o más recientemente el mundial de Rusia en 2018 con Putin preparando la guerra de Ucrania cómodamente instalado en Crimea. Los juegos olímpicos de la China totalitaria comunista son otro ejemplo de cinismo e hipocresía internacional que conviene recordar en pleno desarrollo de Catar 2022. Históricamente sucede que el mundo mira para otro lado ante eventos deportivos globales como los juegos olímpicos de la Alemania nazi de 1936.

Pero una vez que el balón comienza a rodar, la pasión deportiva no impide la denuncia de los excesos de esta dictadura blanda que es el régimen catarí. La magia del fútbol es un milagro social difícilmente clasificable, y mucho menos repudiable. El fútbol es ese escape colectivo capaz al mismo tiempo de unir y desunir a una nación, capaz de aglutinar o enfrentar a diversos territorios de un mismo país. El fútbol es esa terapia con la que los aficionados superan las frustraciones personales amparados en el sentimiento de grupo.

El fútbol, como se suele decir desde el ámbito político, es de interés general por su capacidad de penetración e influencia en una mayoría sociológica. El fútbol proporciona la igualdad democrática que falta en Catar, pero al mismo tiempo también permite secundar buenas causas como son la lucha contra el racismo o la igualdad hombre-mujer. Olé por la selección de Irán. No es un chiste, pero hasta Morgan Freeman, el inolvidable Nelson Mandela, ha blanqueado la inauguración del mundial, se supone que por una buena cantidad de dinero, aunque otros muchos artistas han renunciado a venderse por un precio para legitimar a Catar ante el mundo.

Hoy miércoles debuta España ante Costa Rica, lo cual es un acontecimiento nacional que nos hará olvidar las miserias humanas, sociales y políticas para satisfacción del poder gobernante español. Mientras la selección vaya bien en Catar 2022, la sedición, el indulto de Griñán o la excarcelación de violadores por la ley Sánchez-Montero serán más llevaderos para el sanchismo podemita. Es el llamado opio para el pueblo que neutraliza la protesta, limita los daños colaterales y narcotiza el entender general de los verdaderos problemas de la sociedad. Catar 2022 se escribe con ‘C’ de catarsis y calaña, pero no con ‘Q’ de quimera, quinqui o quilombo.

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