Opinión

Pasaron más cosas…

Mientras Galicia acaparaba la atención política nacional y los gallegos seguíamos la campaña electoral con desigual atención, en España pasaron muchas cosas, unas graves y otras pintorescas.

Entre las graves está el asesinato a sangre fría de dos guardias civiles en Barbate, dos servidores del orden a los que, parafraseando a Felipe II, mandaron a luchar "contra los elementos" encarnados en los narcotraficantes en condiciones precarias después de que Marlaska cerrara la unidad de élite de la Guardia Civil contra el narcotráfico en aquella zona.

Hay dos derivadas de estas trágicas muertes. Una, que la progresía del Parlament catalán —PSC, ERC, Comuns, la CUP y Junts— se negó a guardar un minuto de silencio en recuerdo de los agentes asesinados, uno de ellos natural de Barcelona. Dos, la insensibilidad del presidente del Gobierno que despachó el luctuoso suceso con un tuit y se fue al acto de los Goya en Valladolid sin que se dignara visitar a las familias de las víctimas. Cosas veredes…

Otro ‘sucedido’, que no sé si calificar de grave o pintoresco, es la anulación por la Mesa del Congreso del voto emitido por Félix Bolaños y Cristina Narbona que en el último pleno votaron por Yolanda Díaz y Gómez Besteiro, que estaban en campaña en Galicia. Narbona es la presidenta del PSOE y Bolaños es el superministro que da lecciones de ética todos los días. Dos dirigentes 'progresistas' haciendo trampas.

El tercer hecho fue la adulación de Inés Hernand, colaboradora de TVE, que en la gala de los Goya preguntó al presidente Pedro Sánchez por La sociedad de la nieve, película que resultó galardonada, y tras la respuesta la presentadora le gritó "Eres un icono, presi, te queremos".

Más allá de otros modales de carácter escatológico de esta presentadora, se produjeron dos reacciones. La primera del Consejo de Informativos de RTVE que criticó su "adulación" a Pedro Sánchez porque "el tono y contenido no cumple con los estándares de calidad y neutralidad recogidos en el libro de estilo". La segunda reacción fue la del presidente adulado que salió en defensa de la reportera reprobada por el Consejo de Informativos y envió a la red su requiebro: "Inés Hernand, el icono eres tu".

¿Recuerdan aquel anuncio relamido protagonizado por una pareja que finalizaban con un "cuelga tú", "no, cuelga tú…"? No sabría decir si el presidente pecó de ingenuo, de narcisista o de prepotente ante el Consejo de RTVE. Una explicación coherente puede estar en el Principio de Hanlon: "Nunca atribuyas a la maldad lo que se explica adecuadamente por la estupidez". Juzguen ustedes.

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