Opinión

Respetar al contrario

En la vida hay que respetar al contrario. Las grandes derrotas y humillaciones individuales o colectivas en el ámbito político, económico, deportivo o personal casi siempre se producen por despreciar o minusvalorar a los otros, sobre todo a los que juegan en el mismo campo.  
Traigo esto a colación por la arremetida de Nadia Calviño contra el Partido Popular al que pidió que "nombre al dirigente que vaya a llevar la economía" para que se someta a un debate con ella. La petición es razonable, los españoles tenemos derecho a conocer los programas económicos de los partidos. Pero el pasado día 12 dio un paso más y pidió al líder del PP que "concrete el qué y el quién de su política económica porque ahora es la nada".

No conozco todas las propuestas de los populares, pero seguro que tienen "política económica" y no tardarán en presentar su programa con las medidas que piensan implementar para la gobernanza del país. En el equipo del PP, como en el del PSOE y de Vox, hay catedráticos de economía, abogados y técnicos comerciales del Estado, profesionales liberales, empresarios con experiencia… Todos son ‘cabezas claras’ como la de la señora Calviño que ella debería respetar.

Es seguro también que el líder de los populares y su equipo conocen la realidad de la calle hablando con ciudadanos anónimos que les cuentan sus dificultades para llegar a fin de mes y sobrevivir. La subida real de la cesta de la compra va en dirección contraria a la inflación que cerró mayo en el 3,2%, en senda descendente, de lo que presume la señora Calviño. Pero ella debe salir poco a la calle porque encuentra más baratos los alimentos que los demás mortales compramos con una subida del 12 por cien. 

Circula por la red un tuit de la señora Calviño en el que dice que "El respeto mutuo y la dignidad son requisitos fundamentales para una democracia". Debería aplicárselo, salvo que siga aquel otro dicho: "Consejos doy que para mí no tengo", que es una forma de despreciar al contrario. Da la impresión que esta ministra llegó como gran gurú económico independiente y ahora parece cómoda chapoteando en el barro de la política más miserable.

Su gestión económica tampoco es para echar cohetes. Ella y su jefe dicen  que la economía va como una moto, pero acabamos de saber que España recuperó el PIB de 2019 en el primer trimestre —tardó tres años y medio—, el desempleo es el más elevado de la OCDE y de la UE, la deuda es monstruosa y el déficit es el más alto de la eurozona. En palabras de Mark Vidal, la moto es como un ciclomotor trucado. Pero eso lo comentaremos otro día.

Comentarios