Opinión

Las pruebas de una tesis

Ángel Carracelas, relacionado profesionalmente con el mundo del mar y con una experiencia de más de 30 años en el sector pesquero, mostró el pasado día 28 en el acto organizado por la Comisión de Pensamiento y Debate del Ateneo Atlántico de Vigo una faceta de su vida muy diferente: la de un escritor y apasionado investigador de la historia, compartiendo con todos el fruto de más de 10 años de trabajo siguiendo la huella que vincula al Almirante Cristobal Colón con un noble gallego.

Pese a que existen diferentes teorías sobre los orígenes de Cristobal Colón, ante las evidencias que vinculan a Pedro Álvarez de Sotomayor, (Conde de Camiña, Vizconde de Tui y Mariscal de Baiona) con Colón, la tesis de que Colón era de Génova va perdiendo fuerza a medida que las pruebas apuntalan su origen gallego. De esa huella de Pedro Madruga en Cristóbal Colón trata el riguroso estudio a través del cual Ángel Carracelas Requejo defiende la tesis de Galicia como cuna de nacimiento del descubridor de América.

Por el alto contenido historiográfico y la gran cantidad de documentación inédita que aporta en su estudio, además de otra perspectiva de análisis, la obra titulada LA HUELLA DE PEDRO MADRUGA EN CRISTOBAL COLÓN. Bastardo. Noble. Descubridor figura depositada en algunos de los más relevantes archivos y museos; por citar algunos ejemplos, el Archivo General de Simancas, donde tuvo el privilegio de estar expuesto durante más de 20 días en la Sala de Investigadores de dicho archivo, a propuesta de la Jefa de Referencias del propio archivo, Isabel Aguirre Landa, entre cuyos trabajos está la transcripción del juicio a Colón conocido en la historia como Juicio de Bobadilla; pero además de otros en España, como el Archivo General de Indias en Sevilla y por supuesto, en el Archivo histórico provincial de Pontevedra, también está en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma y la Biblioteca Vaticana.

Pero a pesar del peso documental de la obra de Carracelas y de las innumerables fuentes históricas existentes sigue pesando sobre la tesis del Colón gallego una losa de incredulidad injustificada. La tesis del Colón gallego lleva más de un siglo luchando contra la intransigencia academicista. Es verdad que los hechos históricos hay que probarlos, pero eso hace precisamente este incansable investigador. Los paralelismos que muestra la obra de Carracelas no son meras coincidencias y como él afirma, aparecen aspectos comunes en muchísimas cosas entre las que señala que la gente de la corte que apoyó a Colón eran parientes de Pedro Madruga. Existen una serie de cosas que por separado no tienen la fuerza necesaria, pero si se unen los elementos dan una explicación muy clara y, si se estudia a Madruga, se descubre que también fue marino, incluso tuvo patente de corso en Portugal. Otra prueba que señala el autor es que la letra de Pedro Álvarez de Sotomayor y la de Cristóbal Colón son de la misma persona, según la valoración de una experta calígrafa, cuya opinión fue ratificada por el Colegio de Peritos Calígrafos.

Aunque pueda chocar que, existiendo una enemistad manifiesta entre Madruga y los Reyes Católicos, Isabel ayudara a Colón, (siendo la misma persona), por la documentación que los relaciona, bien pudiera deducirse que la trayectoria de Madruga relacionada con el mar y su estancia en Portugal le proporcionó unos conocimientos y mapas de su etapa corsaria y, como afirma Carracelas, "Cuando va a la corte a pedir perdón al haberle expropiado todo en Galicia, se saca este as de la manga y ese intercambio de conocimientos se convierte en cuestión de Estado, porque se sabe que Madruga sale de Portugal hacia Alcalá y el 20 enero de 1486, cuando se entrevista Colón por vez primera con los Reyes tenía cita Madruga para pedir perdón. Ahí se pierde el rastro de Pedro Madruga y aparece Colón. Otros dicen que desapareció en Alba de Tormes, sin cuerpo ni entierro".

El origen genovés de Colón fue ya cuestionado por Prudencio Otero, Enrique Zas y Alfonso Philippot y, cuando el hijo de Colón fue a Génova en busca de sus orígenes, no halló nada. Pero a pesar de ello y de que gente de la talla de Castelao, Valle-Inclán o Wenceslao Fernández Flórez entre otros, siempre han defendido que Galicia era la patria del descubridor de América, a la tesis gallega siempre se le exigió más que a cualquier otra. Como dice Rodrigo Cota González, "si un catalán afirma que la batalla de las Termópilas se celebró en las Termópilas, todo el mundo lo considerará una obviedad, pero si lo afirma un gallego se le pedirá un documento que lo acredite. Ello no ha supuesto un grave problema para nosotros, pues contamos con documentación sobrada como para enterrar en papeles a cualquier incrédulo. Siempre se ha respondido al reto y siempre se ha aportado la documentación requerida". A esa demanda responde, creo yo, dice, el trabajo de Ángel Carracelas.

Desde luego que no es fácil explicar por qué persiste esta resistencia a reconocer las raíces gallegas de un personaje tan misterioso, pero al que los documentos y testimonios obtenidos vinculan a Galicia, mientras que las otras tesis no se invalidan aunque carezcan de prueba alguna.

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