Opinión

De Bella a Sofía

No pensaba ver The Last of Us, no entraba en mis planes acercarme a esta serie apocalíptica. Tenía la idea preconcebida de que no me iba a gustar. Y ocurrió precisamente todo lo contrario, me flipó y estoy enganchadísima.

No me ocurría nada igual desde Juego de tronos, y qué casualidad que en ambas trabaja, mejor dicho, borda su papel Bella Ramsey. Una actriz brutal de belleza picassiana, que consigue elevar su talento muy por encima de su altura real: 1,56 metros. Bella es una giganta, apabulla y se hace dueña y señora de la pantalla. Ya lo había hecho antes. Con solo 13 años, convirtió en inolvidable a lady Lianna Mormont y ahora se ha mutado en Ellie, personaje icónico de los videojuegos.

No era tarea fácil, pero esta británica que ahora tiene 19 va camino de tener un carrerón. No sería la primera, aunque la transición no siempre es exitosa. Siempre podrá mirarse en el espejo de Jodie Foster, que con 12 rodó Taxi Driver, con Robert de Niro, y en donde su hermana Connie tuvo que hacer de doble en las escenas más explícitas, y a la vuelta de la treintena le esperaba  posiblemente el otro personaje de su vida: Clarice Starling en El silencio de los corderos.

Tanto Bella como Jodie son el vivo ejemplo del éxito, de unas actrices prodigiosas desde su más tierna infancia; son portentos. Una jovencísima Sofía Otero acaba de deslumbrar en la Berlinale, con solo 8 añitos, ha conquistado a un jurado por su papel de niña trans en 20.000 especies de abejas. El tiempo dirá si cimenta una carrera como la de Bella, Jodie o incluso nuestra Ana Torrent, que maravilló de niña en El espíritu de la colmena o Cría cuervos y de adulta triunfó con Tesis.

O, por el contrario, sigue los derroteros de Tatum O’Neal, que ganó el Oscar a mejor actriz de reparto a los 9 años por Luna de papel. Y después solo hubo escándalos, drogas y un divorcio traumático de John McEnroe. 

Comentarios