Opinión

¿Qué le pasa a Kate?

Kate y Guillermo, príncipes de Gales. AEP
photo_camera Kate y Guillermo, príncipes de Gales. AEP

Es un auténtico misterio. Y eso es harto difícil en un país que inventó los tabloides, que se han dedicado a destripar, despellejar y contar sin pudor todas las miserias de la familia real británica desde hace décadas. Desde los amoríos de Margarita, hermana de Isabel II, a las infidelidades de Carlos, en sus tiempos de heredero.

Sin embargo, desde hace más de dos meses impera la omertá sobre Kate Middleton, princesa de Gales. Sabemos, porque nos lo han contado, que se operó de una cirugía abdominal. Y una que no es médica a lo máximo que llega es a pensar en una apendicitis, cesárea y poco más. Pero sé que me equivoco.

Algo le pasa y, evidentemente, es grave. Por qué: pues miren, para empezar por no desvelar la patología en cuestión, si fuese una nimiedad lo hubiesen contado.

Dos, si estuviese bien no hubiese trucado una foto para acallar rumores, que a la postre ha sido peor el remedio que la enfermedad. Simplemente se hubiese hecho una —medios no le faltan— y punto.

Tres, el Ejército anuncia a bombo y platillo que asistirá en junio al desfile de Trooping of the Colour —fecha de celebración del cumpleaños del monarca, así haya nacido en febrero— y al día siguiente se ve obligado a desmentir tal información. Es decir, hubo llamadita desde palacio.

Dicho lo cual, estoy por pensar que el título de princesa de Gales está gafado. Ahora, como en tiempos de Lady Di, también se rumorea que el príncipe tiene una amante. Entonces se llamaba Camila, y contra pronóstico llegó a reina, y hoy Rose [Hanbury]. El tiempo dirá.