Opinión

Efervescencia industrial

Cobrar atractivo a ojos del capital extranjero y nacional para ensanchar el tejido productivo es uno de los grandes retos autonómicos
Vista de As Pontes, donde el Gobierno ha otorgado 24 millones a Reganosa y EDP para su planta de hidrógeno. EP
photo_camera Vista de As Pontes, donde el Gobierno ha otorgado 24 millones a Reganosa y EDP para su planta de hidrógeno. EP

CON ACICATES como los fondos europeos, Galicia aspira a dar la vuelta a su imagen de destino escasamente atractivo para invertir y convertirse en un escenario apetecible para la expansión empresarial.

El objetivo es ciertamente complicado pues, según el Ministerio de Industria, entre 2010 y el primer semestre de 2022, Galicia captó 2.830 millones de inversiones extranjeras, apenas el 0,86% de los 325.767 millones que recalaron en España. Competir con Madrid, que atrajo 63 de cada 100 euros y Cataluña (15,6%) no es tarea fácil.

Más allá del volumen monetario, se trata de dar un paso más tras las experiencias registradas en los últimos años como la venta de Conservas Albo a la china Shanghai Kaichuang Ocean o el desembarco de China Road and Bridge Corporation en la constructora Grupo Puentes. La presencia asiática que se extiende a Gándara Censa —en manos de Citic Group—, a la coruñesa SGL Carbón, adquirida en 2016 por la japonesa Showa Denko, e incluso al lácteo, con la china YeePer a los mandos de Euroserum, en Monforte.

Más allá de este listado de casos, a los que se suman otros menos edificantes que acabaron en sonoros fracasos como la adquisición del astillero Barreras por la petrolera mexicana Pemex y luego, por The Ritz Carlton, lo que Galicia busca es acoger a compañías que creen iniciativas punteras. Y, de paso, contribuir a que la industria —que representa el 15,2% del PIB— recupere peso en el tejido económico tras los cierres de las térmicas, la planta coruñesa de Alu Ibérica y las de componentes eólicos de Vestas (Viveiro) y Gamesa (As Somozas), a lo que se suma la suspensión de la división de aluminio primario de Alcoa en Cervo.

En conseguir involucrar al capital extranjero y al patrio es en lo que trabaja Impulsa Galicia. La sociedad público privada participada por la Xunta (40%), Abanca (38%), Reganosa (12%) y Sogama (10%) apoya el desarrollo de proyectos tractores que contribuyan a la digitalización y a la transformación del tejido productivo gallego hacia la sostenibilidad energética, económica y social.

Fruto de las propuestas que el comité de expertos que la Xunta fichó para enhebrar la recuperación tras el covid, el ente que dirige Enyd López ha contribuido a que proyectos como el de transformación en biometano de los excedentes de purines de las granjas o la biofábrica de fibras textiles a partir de madera de bosques certificados vayan tomando cuerpo de la mano de Repsol, Reganosa y Naturgy —en el primer caso— y de la portuguesa Altri, que en una segunda fase aspira a crear un ‘hub’ de reciclaje textil. Y hay otros proyectos en cocina, como el de crear un gran centro de datos ‘carbon positive’, que se nutriría de energía renovable producida aquí y que, además, aprovecharía el calor generado con su operativa para abastecer a conserveras o madereras.

Aunque todos los proyectos cuyo desarrollo cuentan con el acompañamiento de Impulsa cumplen la premisa de ser viables de por sí, es innegable que los fondos europeos se ven como un gran catalizador. Y, en eso, empresas y gobiernos autonómicos advierten al Ejecutivo central de que vamos tarde, como refleja el hecho de que solo se adjudicasen el 29% de los 2.975 millones del primer Perte del vehículo eléctrico y conectado. El descontento con la gestión es tal que Valencia estuvo a punto de perder la gigafactoría de baterías de VW, en tanto que la planta de Stellantis de Vigo, la más productiva de Europa, quedó sin ayudas en la resolución provisional.

Desde la Xunta —que reclamó, sin éxito, un Perte forestal para el proyecto de Altri, único en el mundo—, el presidente Alfonso Rueda avisó esta semana de que hay "una treintena de proyectos industriales" esperando a que se despejen las subvenciones y son varios los agentes del sector que aseguran que se están gestando más. Galicia no puede perder este tren.

Yanina Hallak | A la conquista del espacio desde Nigrán

Con sede en Nigrán, Uarx Space es una firma de logística en el espacio que ofrece viajes compartidos y servicios de lanzamiento de CubeSats y pequeños satélites. Natural de Buenos Aires, la ingeniera aeroespacial y aeronáutica Yanina Hallak fundó la firma con su marido Andrés Villa. En un foro celebrado esta semana en Vigo, llamó a promover «desde la escuela primaria» las carreras STEM entre las mujeres.

María Seoane | BFlow monitoriza la fermentación del vino

La biotech compostelana BFlow acaba de obtener una ayuda de la Xunta para desarrollar un proyecto de monitorización integrada y completa de la producción de vino. Con María Seoane al frente, la compañía combinará las tecnologías de la microfluídica y la multiespectroscopia, que dan información sobre la fermentación en tiempo real y que pueden detectar alteraciones con antelación.

Protagonistas
José María Seijo ▶ La Agrupación Apícola de Galicia está de enhorabuena. Belacolmea, su línea de cosmética sostenible con miel de la IXP ha logrado un premio de la Xunta al desarrollo rural.
Justo Sierra ▶ La patronal gallega del metal Asime abre en As Pontes y A Pontenova sendas oficinas Acelera Pyme con Red.es para apoyar a las empresas del rural en su digitalización.
Enrique González  ▶ El presidente del Instituto de Censores Jurados Galicia defiende que las empresas auditadas tienen "mejor comportamiento" ante las crisis. Ve "sólido" el tejido productivo y con "una enorme sensibilidad hacia el empleo".

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