Opinión

Homeschooling

EL HOMESCHOOLING, también conocido como Educación en Casa o Educación en Familia, era una opción educativa en crecimiento en buena parte del planeta hasta la llegada de la pandemia generada por el Covid-19. El virus y sus efectos le han dado un fuerte impulso. A grandes rasgos, el Homeschooling consiste en un sistema de enseñanza donde la mayor responsabilidad y trabajo educativo recae en los padres.

El sistema ha existido siempre. En la práctica durante siglos fue la posibilidad más generalizada de formación intelectual. Sin embargo el gran desarrollo del Homeschooling actual se produce a comienzos de la década de los años setenta del siglo pasado de la mano de Iván Illich y Harold Bennet y sus cuestionamientos de la eficiencia de la enseñanza obligatoria. Será John Caldwell Holt quien en 1976 le dé el impulso definitivo al proceso de formar los padres intelectualmente a sus hijos en casa. Los Estados Unidos están considerados como la Meca del sistema educativo. Aunque no existe un recuento exhaustivo del número de estudiantes formados con el citado método, estimaciones del Instituto Nacional de Investigación de Educación en el Hogar cifran en unos dos millones y medio el número de estadounidenses educados en casa el año pasado. Representarían aproximadamente el 5% del total del país. El mayor número de ellos corresponde al estado de Carolina del Norte.

Con mayor o menor seguimiento, pero sin llegar a las cifras norteamericanas, en Europa el sistema es legal en países como Austria, Dinamarca, Francia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal o Rusia. En España sus partidarios consideran estar en una situación técnicamente alegal, que no ilegal. Afirman no prohibirlo la Constitución pero no permitirlo las leyes vigentes. De todos modos, la pandemia del Covid y sus consecuencias les ha dado fuerza y convertido en un proceso emergente de considerable vitalidad. El amplio aumento de consultas a organizaciones como la Asociación para la Libre Educación (ALE) así parece confirmarlo.

En un trabajo de fin de grado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla de 2015-2016, afirmaba en las conclusiones del mismo lo siguiente su autora, María Elena Pérez Maestre: "En nuestro país, la regulación del homeschooling debe entrar a debate, con el fin de establecer unos requisitos mínimos, como todos los centros educativos poseen. A esto podría ayudar lo que muchas familias exigen, y es la oportunidad de que sus hijos e hijas, y ellos mismos, realicen evaluaciones con el fin de asegurar que están siguiendo sus deberes como padres y madres y que están otorgando una educación de calidad".

Ese debate demandado hace casi un lustro posiblemente aflorará de un modo público en la sociedad española de mantenerse la pandemia y continuar los pésimos datos actuales de su evolución. La posibilidad de esa controversia y el desconocimiento, en algunos casos, de la existencia de la citada modalidad educativa son las razones que han motivado este artículo, sin expresar el autor su valoración personal del Homeschooling.

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